
El adolescente cincuentón haciendo de las suyas en el túnel de Monterrey a SPGG, y la policía de Miguel Treviño, no vigila, siempre en vigilia.
Les platico:
Salvo honrosas y muy contadas excepciones, el sampetrino común y corriente es más híper lactante que un becerro recién nacido.
¿Botones de muestra? !Arre!
A manera de prólogo, va este dato que obtuve de la División Golfo Norte de la CFE: el municipio de todo México donde más “diablitos” hay para robarse la luz es…. ¡San Pedro Garza García, NL! y las zonas donde más se dan estos son las residenciales no las pobres, que también las hay en el poblado más acaudalado de América Latina.
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- El sampetrino aborregado dice que va a votar por Mauricio Fernández. Ni lo conoce ni sabe de él, pero es chic, chido y nice decirlo en la víspera de las próximas elecciones.
- Renta casa en las faldas de la Loma Larga, en el meritito límite de San Pedro con Monterrey, y peleó a arañazos, rasgadas de medias y mordidas ser presidente de una colonia donde apenas viven once familias. ¿Verdad, Arturo Soto? y con las cuotas de los vecinos, ésta foquita aplaudidora de Miguel Treviño se mandó a hacer camisas con su nombre y el de la colonia bordados a la altura de la tetilla.
- Suelta en la mesa del café con sus amigos -así, como no queriendo la cosa- un comprobante de la caseta de peaje al aeropuerto, para que vean que él no se rebaja a irse por la de Apodaca, la del infeliciaje. Qué esperanzas, ni lo mande Dios.
- Las casadas ya no se ponen “de Garza” como complemento a su apellido. Ahora usan la rayita al american style: Petronila Perusquía-Hernández.
- Apenas se divorcian y cambian su estatus en Facebook para que su audiencia se entere de que ahora es soltero.
- Se llama Francisco y se pone “Frank”. En los dos casos, ¿verdad que sí, Frank Salazar?
- Tiene casi 50 años y se expresa como adolescente espinillento: “cachi cholo ombe...” ¿verdad, frank adventure man?
- Al llegar al mostrador de la aerolínea, cuando la asistente le pide su pasaporte, el sampetrino responde: “cuáááál? El español, el de EEUU o el mexicano?” Obvio, todo esto lo dice en tono estentóreo para que el mundo se entere de su multinacionalidad.
- Para que todos sepan que son viajeros frecuentes, ignoran a los sobrecargos cuando éstos dan las instrucciones previas al despegue.
- Usa la mamoncísima frase “del mundo mundial”. (Pocas cosas me caen más gordas que eso).
- Cuando va por carretera a San Antonio, Tx., frena su auto al pasar por el Aeropuerto del Norte y manda la ubicación a sus contactos diciendo que está saliendo a SAT en un vuelo privado. Obvio, también la sube a sus redes.
- Se toma selfies a granel y a destajo frente al espejo, asegurándose de que se distinga el cel que a duras penas paga en abonos a Elektra o Coppel.

