
En México, cada 23 de octubre celebramos a los héroes de la salud, un día muy especial para agradecer y honrar su ardua labor diaria con el objetivo de mantener el bienestar en las personas y salvar vidas.
Todo comenzó en 1821 con un debate entre conservadores y neoliberales sobre si la Universidad de México debía cerrar y desaparecer o mantenerse, pero en 1833, el ex vicepresidente Valentín Gómez Farías cerró la universidad y fundó el Establecimiento de Ciencias Médicas, lo que hoy es la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México.
Es importante reconocer la labor incansable de estos héroes anónimos que dan todo diariamente por sus pacientes.
Ya después en 1937, en la Convención de Sindicatos Médicos Confederados de la República fue cuando se estableció el 23 de octubre como un día especial para festejar y homenajear a los médicos. Esto también en homenaje al doctor Valentín Gómez Frías.
Cada médico ha tenido una gran trayectoria de formación y años de estudios, desvelos, esfuerzo, sacrificios, con el fin de lograr ejercer su vocación, lo cual es admirable y nosotros, los pacientes, lo agradecemos.
A partir del año 2020, ha sido un tiempo difícil, de grandes retos, enfrentando una crisis sanitaria a nivel mundial en el que los médicos y personal de la salud han tenido que doblar esfuerzos contra el covid-19 y los tratamientos a pacientes en estado crítico para hacer hasta lo imposible por salvarle la vida.
El coronavirus también ha sido un riesgo para aquellos médicos dedicados al 100% a sus pacientes, tomando el riesgo de también contagiarse y perder la vida, por lo que hoy recordamos y rendimos tributo a aquellos médicos que se fueron luchando por sus pacientes.
