
.
PRESIONA YEscucha
Muchas personas lo adoptan por moda y después lo abandonan al descubrir su verdadera naturaleza: energía desbordante, independencia, terquedad y necesidad constante de actividad.
No es guardián ni mascota de adorno; puede destruir cosas si se aburre o se queda solo demasiado tiempo.
Además, muda mucho pelo y necesita correr, pasear y convivir.
Puede vivir en un departamento, sí, pero no sin compromiso.
Tener un husky es aceptar a un espíritu libre y construir con él un vínculo extraordinario.




