Se ha descubierto que este proceso es 50 veces más rápido que el tradicional, pues la nueva tecnología es capaz de imprimir una mano… ¡en 20 minutos!, lo que significa que esto podría salvar muchas vidas, siendo, probablemente, el éxito que resuelva la escasez de donantes que hay.
En la Universidad de Búfalo en Estados Unidos, es en donde se ha llevado a cabo esta investigación con el método antes mencionado, pues es entre 10 y 50 veces más rápido de los que ya existen.
La técnica se basa en la estereolitografía o fabricación óptica “usando sustancias gelatinosas como hidrogeles con los que se crean lentillas, pañales o andamios en la ingeniería de tejidos”, que también se conoce como medicina regenerativa.
Chi Zhou, uno de los autores del estudio, dijo: “Nuestro método permite la impresión rápida de modelos de hidrogel de tamaño centimétrico. Reduce la deformación de las piezas y las lesiones celulares causadas por la exposición a las tensiones circundantes que suelen dañarse en los métodos de impresión 3D convencionales”.
Este método es funcional para imprimir células con redes de vasos sanguíneos integrados, y con esto se espera que sea clave en la producción de tejidos y órganos humanos impresos en 3D. Este estudio fue publicado en la revista Advanced Healthcare Materials.
Bien por este tipo de investigaciones que sin duda, los resultados cambiarán muchas vidas en menos tiempo.