
- El próximo año Pemex recibirá de la Federación 678 mil millones de pesos, y el IMSS recibirá 700 mil millones de pesos para su operación (más un billón 100 mil millones de pesos para pensiones y jubilaciones).
La cantidad que se dará a Pemex es casi igual a la que el Presupuesto 2027 le asigna al IMSS para dar servicios médicos a 78 millones de mexicanos.
¿Por qué se gasta en una empresa, en lugar de que ésta aporte al sistema de salud, educación, carreteras?
No tratemos de encontrar lógica donde sólo hay locura.
Médicos, enfermeras y paramédicos trabajan en condiciones deplorables y no hay medicinas suficientes desde que al presidente loco se le ocurrió destruir el Seguro Popular y el sistema de distribución de medicamentos.
¿Por qué?
- Porque “el Seguro Popular no es seguro ni es popular, je-je".
En cambio, a Petróleos Mexicanos se le transfirió dinero de nuestros impuestos a razón de un billón de pesos cada año, aproximadamente.
¿Por qué?
- Porque “el petróleo es estratégico para la soberanía".
- La salud se le encomendó a “un billete de dos dólares je-je”, y a los médicos y asistentes que se los lleve el tren.
El desastre en salud y el derroche en Pemex no son parte de un equívoco de orden ideológico, sino de un trastorno mental derivado de la acumulación de odios y resentimientos de quien despachó como presidente.
De 2019 a 2027 Pemex habrá recibido de la Federación, es decir del dinero que aportamos todos, seis billones 100 mil millones de pesos.
Y sus aportaciones a la Tesorería, es decir donde se concentra el dinero que aportamos todos, habrá sido de dos billones 700 mil millones de pesos en ese periodo.
Nuestra empresa petrolera, que debería ganar dinero a raudales en estos años de altos precios de los combustibles, gasta el dinero que debería ir a salud, educación y seguridad.
A los seis billones 100 mil millones de pesos entregados a Pemex durante los gobiernos de Morena, hay que agregar las exenciones fiscales otorgadas.
El ciudadano y las empresas son exprimidos con el pago de impuestos, y a Pemex, que debería aportar dinero a la caja común, se le exime de pagar impuestos y derechos.


