El blindaje institucional ante la crisis

El Gobierno de México se encuentra hoy atrapado en una "operación pinza" que definirá el futuro de la nación.
Por un lado, la presión internacional por la inminente renovación del T-MEC; por el otro, una crisis de seguridad exacerbada por la caída del gobernador Rubén Rocha Moya y la destrucción de laboratorios de fabricación de narcóticos en Chihuahua.
Como advirtiera el politólogo Francis Fukuyama:
["Un Estado que no puede proteger sus propias instituciones de la infiltración criminal, deja de ser un Estado soberano para convertirse en un territorio en disputa"].
Bajo estas condiciones, la presidenta Claudia Sheinbaum enfrenta el reto de ejecutar una cirugía mayor: un "barrido institucional" que combine la limpieza interna con una diplomacia inteligente.
La Estrategia del Barrido: Limpiar desde la Raíz.
La paz en México no se negocia; se construye desde la integridad.
Este plan de profilaxis pública se propone se despliegue en cinco Barridos como Frentes estratégicos de Batalla:
- Operativo y Profilaxis: Un despliegue coordinado de las tres Fuerzas Armadas y la Guardia Nacional con mandos rotativos. El objetivo es romper los lazos de complicidad local que permiten la impunidad.
- Administrativo y Judicial: Auditorías profundas a Secretarías de Seguridad y Fiscalías. Siguiendo la máxima,
["la impunidad es la madre de todas las corrupciones", por lo que quien protege al criminal debe enfrentar la ley con la misma fuerza] Sergio Moro. - Financiero: Aplicando la tesis del juez antimafia Giovanni Falcone de "perseguir los beneficios más que a los hombres", el Estado debe asfixiar la estructura económica del delito mediante el congelamiento de cuentas de funcionarios y prestanombres.
- Internacional: La cooperación con aliados no es una entrega de soberanía. Como señalaba Henry Kissinger, la confianza internacional se construye con transparencia. Ser un socio confiable para el T-MEC exige demostrar que la omisión ya no es una opción de gobierno.
- Mando Único: Centralización estratégica para evitar las fugas de información que históricamente han alertado al crimen organizado antes de los operativos.


