La inteligencia humana frente a la IA

Quien apadrinó de manera magistral a quienes participamos en el encuentro con esta tecnología que surge desde la capacidad de máquinas para realizar tareas de análisis, predicción y toma de decisiones, tareas que realiza normalmente la inteligencia humana.
Lo que está detrás de esta tecnología es el aprendizaje automático que implica la machine learning que es una técnica que permite a sistemas aprender a partir de datos sin programación explícita y que propicia un tipo de IA generativa capaz de crear contenido nuevo a manera de textos, imágenes y códigos por medio de un modelo de representación matemática con datos que ofrecen predicciones o respuestas que requieren entrenamiento para que este modelo “aprenda” de datos históricos y ya entrenado, logre resultados.
Pero los datos históricos parten del conocimiento y experiencias del usuario de la tecnología, es decir de un criterio humano, del pensamiento de un ser que contiene un bagaje propio de conocimientos básicos o no, por lo que jamás podría preguntarle a una máquina, que es lo que debe preguntarle para para construir conocimiento.
Es del ser humano que surge cada prompt que da instrucciones a la IA generativa.
La IA es una gran oportunidad para fortalecer estrategias, para reforzar líneas de acción, para vaticinar posibles escenarios, para crear proyectos en un horizonte de tiempo, para esquematizar estructuralmente programas de trabajo, entre muchas, muchas otras funciones: pero requiere del manejo del ser humano.
Entonces seguirá siendo una condición no negociable para el manejo de la IA el aprendizaje convencional que puede tener una persona desde la información de lecturas, del apoyo de mentores, de la educación formal y de la no formal, y de las experiencias de la propia vida para poseer una línea base de conocimientos, -por llamarla así-, de la que partirá la generación de contenido, insisto, fundamentado en datos históricos que vaya sumando el usuario y que irán fortaleciendo el aprendizaje de un modelo en el marco de algoritmos específicos para crear resultados útiles.
La calidad de estos datos determinará la calidad de los resultados.
Hay una serie de componentes y herramientas de la IA que requieren de un previo conocimiento; los agentes y asistentes de IA, las etiquetas, el Modelo RAG, el fine-tuning, y los que vayan apareciendo lo que hace parecer como algo complejo en extremo, empatarse con la IA.
Sin embargo, confluir con la IA es mucho más fácil de lo que se cree.
Los “paquetes” de IA que tienen un costo por su uso.
Hay que elegir uno.
Los costos varían y el liderazgo de estos paquetes es cambiante.
- En algún momento el chat GPT-4 fue el más solicitado, ahora existe el Gemini, Llama y el Copilot, entre otros.
La cuestión es cómo hacerse acompañar de la IA bajo el control de la inteligencia humana, sin dejar de preocuparnos por el uso no correcto de esta tecnología y habilitador estratégico.
Aunque se prevé una gobernanza y ética, ¿será auxiliar la IA para cometer ilícitos, actos de corrupción y suplantación?
Al menos existen personas que tienen la noción de la ética y la ética existe desde el ser humano, para el ser humano, por ello la importancia del criterio de los usuarios de la IA, que llegó avasallante para quedarse pero que no suplirá la creación humana.
Un ejercicio poderoso podría ser el encontrar en la IA algún modelo para prever asuntos de índole político analizando las características de quienes quieren contender en las elecciones del 2027 para cargos en los niveles estatal y municipal en México.

