
En la versión de su gobierno, la guerra tiene una explicación sencilla y lógica: estábamos en negociaciones con Estados Unidos cuando nos atacaron; mataron a nuestro líder supremo, están asesinado a nuestra población civil, dicen querer cambiar nuestro régimen y apoderarse de nuestro petróleo.
- “Contra eso nos defendemos”, enfatizó.
- “Muchos países no tienen la valentía para condenar los actos de Estados Unidos. El Consejo de Seguridad de la ONU, en vez de condenar los ataques contra Irán, nos condena a nosotros”.
Le pregunté por la posición asumida por el gobierno de la presidenta Sheinbaum.
El embajador fue pulcro, y severo.
“La mejor posición en el mundo la ha tenido el gobierno de España”, dijo.
“Agradecí hace unos días al gobierno de México por apoyar la posición de España, diferente a la de Alemania y otros países de Europa que están a favor de Estados Unidos”.
Pero añadió:
“Nosotros pedimos a México que, como marca su Constitución, condene las acciones de Estados Unidos e Israel en contra de Irán”.
Y sentenció:
“Si Estados Unidos gana en Irán, no se le hará difícil ganar en Cuba e incluso en México”.
Con apenas mil connacionales en nuestro país, el gobierno de Irán espera de México coherencia entre su discurso por la paz y el derecho internacional.
Espera una condena.


