Artículo 2: Cómo jubilar a las vacas sagradas que ya no sirven ni para hamburguesas

Ernesto Pompeyo Cerda Serna DETONA®  Ganar una guerra de mitos, convertirse en un hereje político y ganarle la narrativa al Palacio.

Por Ernesto Pompeyo Cerda Serna
Ernesto Pompeyo Cerda Serna
Más allá de las vacas sagradas
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Mientras el Palacio regala milagros burocráticos, en la acera de enfrente la oposición y sus vacas sagradas del intelectualismo libran una guerra santa armados con la más inútil de las armas: 

Las tablas dinámicas. 

Llevan casi una década persiguiendo a un fantasma inmaterial con la agudeza táctica de un cazafantasmas miope, intentando destruir un dogma religioso a punta de estadísticas del BID e hilos de X que solo leen en sus cafeterías exclusivas de Polanco o Las Lomas.

Estas figuras mediáticas, antaño dueñas del debate público, han quedado tan obsoletas que hoy en día ya no sirven ni para hamburguesas. 

Sufren de una severa miopía cognitiva: 

  • Confunden la gestión de un país con la gerencia de una corporación. 

Como analizó Roland Barthes, el relato sagrado vacía la historia de complejidad para volverla propaganda. 

Mientras el oficialismo ofrece una epopeya de pertenencia, los intelectuales ofrecen una aburrida auditoría presupuestal. 

  • No entienden que a un feligrés no se le quita la fe demostrándole matemáticamente que el agua bendita tiene bacterias.
EL ARSENAL INÚTIL DE LAS VACAS SAGRADAS: 

Las gráficas de PIB (datos) fracasan porque el mito no come puntos porcentuales, el citar la Constitución es estéril debido a que la fe opera únicamente en el plano divino; las editoriales de 3,000 páginas fallan porque nadie fuera de su burbuja las lee, y el fantasma de «Venezuela» resulta inofensivo porque el susto caducó definitivamente en 2018.

La comedia se repite: 

Diagnostican diariamente el «fin de la democracia» en paneles televisivos y absolutamente nada pasa. 

El fantasma absorbe los insultos y los convierte en más combustible para su leyenda. 

Al final, las vacas sagradas quedaron atrapadas en el peor de los infiernos tecnócratas: ser lógicos, tener datos, estar archivados en el olvido y no importarle a nadie.

Advertidos están.

 

Ernesto Pompeyo Cerda Serna
Correo: cerda999@hotmail.com Contador Público y Auditor. Socio del Despacho D. E. C. y Miembro del Despacho Internacional PKF North American. Autor de los libros. Adiccionario Político. Kratologia. Literatura y Poder.