Kierkegaard y el internet de don Andrés

Hace poco leí una frase matona que alguien publicó en FB:
La firman a nombre de Soren Kierkegaard.
No suelo leer mucho a los filósofos, pero este señor me cae muy bien.
Y casualmente había hojeado (no tanto leído) su “Either/Or” (“O lo uno o lo otro”).
De no ser por esto, me hubiera ido aleteando a la jaula de las inocentes palomitas tan campante.
No, don Soren no dijo eso.
Dijo algo así como que la gente nunca usa la libertad de pensamiento, que sí tiene, pero sí exige la libertad de expresión, que no tiene. ¿Se parecen ambas cosas? Muchísimo. Pero no dicen lo mismo.
¿En verdad no usamos la libertad de pensamiento? Aquí difiero de don Soren.
Sí la usamos, pero somos muy perezosos. La usamos mal y a medias. En lo doméstico podemos ejercerla con practicidad impecable, pero una vez que ampliamos nuestro universo privado las cosas se complican.
Es muy fácil evitar la molestia de informarnos si ponemos parches con ideas ajenas.
Los noticieros son un ejemplo.
Como con la cita de Kierkegaard, el dato no es del todo falso, pero el enfoque tiene un objetivo distinto al noticioso.
La libertad de expresión utilizada para incidir en la libertad de pensamiento. ¿Por qué?
Pues porque durante años hemos visto a ambas libertades como independientes, cuando el pensamiento libre necesita de la libre expresión.
Sólo que tenemos la noción equivocada de que los medios representan la libre expresión (y eso dicen ellos), y no es así, nos incumbe a todos.

