La bicicleta y los pseudoepígrafos de Jeremías

En aquel tiempo, los judíos se habían portado mal, muy mal.
Sólo los humanos son capaces de agotar la infinita paciencia de Dios, así que Mitzrael, ángel titular de la Secretaría de la Ira Divina, suspendió permisos y vacaciones y puso en alerta a los ángeles de su área.
Pero como Dios es infinito hasta en la misericordia, mandó traer a Irmihu, más conocido como Jeremías y por quejarse de todo, le propuso una catafixia: o castiga a los judíos mandando que Mitzrael los aporree, o deja morir a todos de hambre y de sed, o permite que un tirano los subyugue y explote durante 70 años.
Conociendo los excesos ministeriales de Mitzrael y temiendo que el exterminio llegara antes de la Shemitá (perdón, de deudas) y alcanzara a unos que le debían, Jeremías eligió el yugo, y Nabucodonosor II se llevó a los judíos a Babilonia con todo y rey (Jeconías) como mano de obra especializada barata para construir sus jardines y chunches que se le ocurriesen:
“Mandó que los jóvenes fabricaran ladrillos y que los ancianos cortaran madera y transportaran agua con el pozal. A sus mujeres mandó trabajar la lana…” (pseudoexégesis desde los Pseudoepígrafos de Jeremías, versión copta).
Con este antecedente...
...quiero suponer que los humanos (y las humanas) nos hemos portado mal, muy mal
El ángel Mitzrael anda muy atareado desde hace varios años, aporreándonos con guerras, violencia extremista y epidemias.
La gente (y el gente) está a nada de desfallecer por hambre y a un pelín de morir de sed.
No hablemos del yugo, que no es necesario explicar cómo llegamos a la mortífera pobreza de muchos y la indignante opulencia de pocos. Dios, o no encontró a un Jeremías para elegir un solo castigo, o ya lo tenemos más que harto.
Por lo que a mí respecta ¡Mea Culpa! ¿Penitenciagite?
Tranquilos, no es necesario hacer penitencia, que en el pecado ya la llevamos.
Además, tengo la “ligera” sospecha que nuestro ensayo general del apocalipsis no tiene nada que ver con Dios.


