La crisis de la racionalidad
25 DE ENERO DE 2023
EL SEXTANTE
Por Adolfo González
Nos dicen los datos de SABA Consultores correspondientes al pasado lunes que las cosas siguen igual, con algún matiz que pasaremos a ver.
Eso significa que según unos estarán muy bien, y según otros muy mal, o sea, lo propio del clima de polarización y crispación que lamentablemente vivimos.
Ese clima responde, sí, a un guante lanzado por la 4T, en pro de sus supuestos intereses, pero atribuir la responsabilidad única de la situación a AMLO sería negar la realidad: enfrente hay un grupo ávido de recoger el guante, que colabora en este enfrentamiento estéril tanto o más que el más contumaz de los seguidores de Morena.
Sin embargo, hay un México silencioso pero harto, quizá más numeroso de lo que parece, que lo que desea es un regreso a la racionalidad, venga esta de donde venga.
Y lo que nos dicen los datos es que, de darse ese milagro, ha de venir de dentro de la propia 4T.
Veamos.
La aprobación a AMLO presenta evolución ascendente, mientras que la desaprobación va en descenso. Su calificación registra advertencia positiva, debida a un renovado entusiasmo de sus seguidores, ya que el impulso lo da un aumento de las calificaciones altas, que rozan el aviso favorable.
Los programas sociales, que en este caso se mencionan incluso en el “Top of mind”, son el motor que sostiene esos niveles de respaldo, como sabemos hace muchos meses y hemos repetido hasta la saciedad. Es un hecho que constatamos de nuevo si observamos que propiciando el aviso positivo de Morena en intención de voto están, una vez más, los perceptores de programas sociales.
El problema para AMLO, y para cualquiera que pretenda gestionar México a partir de 2024, es que se está generando un gran gigante con pies de barro, como reiteradas veces sucedió con el PRI, en sus tiempos buenos y mozos.




