
CUENTAN que, ante la emergencia, se hizo una especie de consulta o encuesta, no oficial, preguntando a líderes de partidos políticos, grandes empresarios, periodistas, dueños de medios, algunos miembros del gabinete, algunos gobernadores, senadores y diputados, dirigentes de organismos sociales, religiosos y académicos, dirigentes de las fuerzas armadas, etcétera, para conocer los nombres de quienes, según ellos, podrían suceder al presidente en caso de una ausencia temporal o definitiva…
EL RESULTADO de la mentada auscultación tomó por sorpresa a todos, empezando por el propio presidente.
Apareció en primer lugar como posible sustituto, quien entonces era el presidente del Senado, el morenista Ricardo Monreal, quien a muchos simpatizaba, pero hasta ese momento, nadie sabía que no estaba, para nada, en la mente de los posibles presidenciables.
En segundo lugar, la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero y tercer sitio, la gobernadora de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum; y que El Peje no permitiría que alguien que él no dijera se hiciera de la silla presidencial…







