La guerra interminable

Morena llegó al poder con la promesa explícita de que el país se pacificaría en 6 meses. Prometió una nueva estrategia que se basaba en 4 pilares:
- Regresar a los militares a los cuarteles.
- Abrazos, no balazos.
- Atacar la raíz de la causa del crimen (la desigualdad).
- No detener a capos.
Morena incumplió (casi) todo.
El presidente pidió al Congreso la creación de una Guardia Nacional con efectivos militares que el Congreso le aprobó bajo la condición de que, al término de su mandato, pasara a ser civil en un proceso gradual de sustitución a 5 años.
No pacificó al país. Al contrario. La violencia se intensificó y se amplificó.
- Hoy los cárteles intentan controlar actividades productivas, transporte público, mercados.
- Ejecutan a autoridades y candidatos.
- Operan abiertamente en los procesos electorales.
- Los abrazos son obligados para las fuerzas armadas, no para el crimen.
LA POBREZA CRECE
La atención a las causas profundas, como la pobreza, no han funcionado:
- Crece.
- El ingreso de la mayoría ha disminuido y la generación de empleo es insuficiente.
- En efecto, no se detiene a capos, produciendo una metástasis y la sospecha de una asociación.
Salvo esos elementos, el modelo es el mismo que utilizó Felipe Calderón: basarse en las fuerzas armadas como eje del combate al crimen.
Hay otros, sin embargo: se ha desmantelado a las policías municipales, debilitado a las estatales y desaparecido a las federales.
El presidente cambió de opinión y ya no sostiene su promesa de regresar a los militares a los cuarteles.


