Sabia virtud de conocer el tiempo

Ernesto Pompeyo Cerda Serna DETONA®  La Jaula de Oro del Poder: Donde el Presupuesto Devora al Ideal.

Por Ernesto Pompeyo Cerda Serna
Ernesto Pompeyo Cerda Serna
Reloj político implacable.
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La parsimonia de las bases y candidatos contrasta con la desesperación de los analistas y opinólogos, quienes observan el calendario oficialista con un tic-tac neurótico. 

¿Por qué tanta prisa por conocer la decisión de un partido que, a fin de cuentas, solo cumplirá con un guion previsible? 

  • La respuesta no es técnica, sino cronológica.
  • En la liturgia del poder, el tiempo es el recurso más escaso y valioso.

Utilizando los inmortales versos del Soneto del tiempo de Renato Leduc, podemos explicar esta urgencia de los opinólogos mediante las siguientes claves:

La política de las ilusiones se escribe en los manuales de civismo, la política real se firma en el presupuesto. 

Durante meses, analistas y puristas democráticos han llenado páginas exigiendo transparencia en las encuestas internas, metodologías claras y auditorías a las "cajas negras" partidistas. 

Argumentan, con una mezcla de ingenuidad y nostalgia, que la falta de certeza técnica herirá de muerte la legitimidad de quienes resulten ungidos.

Es un diagnóstico impecable en el terreno del deber ser. 

Pero en la arena fría de los hechos, es letra muerta. 

Ya lo advertía Nicolás Maquiavelo en El Príncipe:

 "Hay tanta distancia entre cómo se vive y cómo se debería vivir, que quien deja a un lado lo que se hace por lo que se debería hacer, aprende antes su ruina que su éxito".

I. "Sabia virtud de conocer el tiempo".

Para el analista político, el tiempo no es una medida cronológica, sino éxito. 

Descifrar la prisa de Morena por definir sus candidaturas y coordinaciones estatales es la diferencia entre predecir con éxito el rumbo del país o quedar en el ridículo del error. 

Conocer el "tiempo" del poder —cuándo se negocia, cuándo se pacta y cuándo se disciplina— es la máxima virtud de la realpolitik.

II. La prisa de los analistas obedece a que el reloj de la política real no se detiene. 

En la arena del poder, el vacío de información genera pánico. Quien no descifra los tiempos del partido oficial, queda fuera del reparto del poder.

III. "A tiempo amar y desatarse a tiempo". 

Esta es la clave de la supervivencia de los aspirantes y la desesperación de los analistas por observar sus movimientos.

IV. En el ecosistema oficialista.

Un político local debe saber en qué momento "amar" (sumarse con fervor absoluto a la figura ungida) y, de manera más crucial, cuándo "desatarse a tiempo" (abandonar el barco de un aspirante que cayó en desgracia para abrazar la nueva cargada). 

Los analistas vigilan el reloj porque saben que, bajo la lógica de Michels, el margen para alinearse con la élite es milimétrico, un segundo de retraso en el pragmatismo se traduce en el exilio político. 

Quien no calcula la hora exacta de la cargada, se condena a quedar sepultado en el olvido de la periferia.

V. "Aquel amor a quien amé a destiempo".

Los analistas devoran las filtraciones y los calendarios porque saben que el peor error en la política mexicana es operar a destiempo. 

Un destape prematuro desgasta, un silencio prolongado sepulta. 

El analista busca con urgencia la decisión de Morena porque quiere ver quiénes calcularon mal el reloj interno y terminaron martirizados por el sistema, marginados de las listas plurinominales por no haber leído la hora correcta de la cúpula.

VI. "Y hoy que de amores ya no tengo tiempo...".

Para la cúpula que administra el presupuesto y las candidaturas, el idealismo es un lujo del pasado. 

Ya no hay espacio para la "dicha inicua de perder el tiempo" en encuestas transparentes o debates metodológicos prolongados. 

El partido en el poder tiene prisa porque la maquinaria electoral exige disciplina quirúrgica e inmediata, la negociación se agota y solo queda la sumisión ante la estructura.

Por el contrario, el retraso deliberado en los anuncios —como el suspenso prolongado en Nuevo León— es una estrategia de desgaste calculada. La oligarquía partidista estira el reloj porque sabe que "de amores ya no tiene tiempo": 

El tiempo se congela desde el centro para forzar la capitulación de las periferias. Así, la manipulación del calendario político se convierte en el mecanismo de control perfecto para someter a los rebeldes antes de que puedan reaccionar.

Recomendación Final: El Triunvirato del Pragmatismo

La prisa de los analistas y el calculado suspenso de la cúpula revelan que el oficialismo no está inventando un juego nuevo, sino ejecutando a la perfección las reglas universales del control político.

Si Robert Michels observara este tablero, sonreiría con amargura al ver confirmada su Ley de Hierro de la Oligarquía: la organización interna del partido siempre devorará la voluntad de las masas, transformando el fervor democrático en una simple burocracia de cuotas y lealtades obligadas.

REGLAS QUE HAY QUE SEGUIR:

  • Frente a esta maquinaria, la recomendación implícita para los aspirantes que hoy esperan con ansias la bendición central se reduce a una fría lección de realismo. No apelen a la justicia interna ni a la pureza de los ideales; en la mesa del poder, esas cartas carecen de valor.
  • En su lugar, sigan el consejo de Maquiavelo y entiendan que la supervivencia depende de la virtù para adaptarse a la fortuna del momento, abandonando cualquier escrúpulo ético si este estorba para conservar el puesto.
  • Y finalmente, adopten la máxima virtud de Joseph Fouché, el genio de la supervivencia política, no se comprometan con ninguna causa de forma definitiva.

En la política de la urgencia, el traidor no es el que cambia de bando, sino el que se queda en el bando perdedor por no saber leer el reloj. 

Quien pretenda disputarle el tiempo a la cúpula, terminará devorado por la maquinaria; quien aprenda a bailar al ritmo de su tic-tac, asegurará su lugar en la mesa del presupuesto.

Están siendo advertidos de lo que hay que hacer. 

Y recuerden que en la Liturgia del Tiempo: Por qué el Poder no Debate, Somete.

 

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Ernesto Pompeyo Cerda Serna
Correo: cerda999@hotmail.com Contador Público y Auditor. Socio del Despacho D. E. C. y Miembro del Despacho Internacional PKF North American. Autor de los libros. Adiccionario Político. Kratologia. Literatura y Poder.