Monitor Político

La otra realidad…

Perico Polico DETONA: "Cuando el destino nos alcance", era el título de una novela hecha película, que hoy nos sirve para señalar lo difícil que es vivir en Monterrey.
Por Perico Polico
Monitor Político - avatar
Esta pobre gente tiene una semana sin recibir agua en sus casas, donde tampoco hay electricidad. Bloquean calles para presionar a los "servidores públicos" para que hagan su jale. Y mientras tanto, el "gobernador" Samuel en CDMX litigando junto a su esposa por sus muy particulares asuntos legales. Se necesita ser muy cabrón para hacer esto. Fotos por DETONA.
Cargando reproductor...

CUANDO el destino nos alcance, era el título de una novela hecha película, que hoy nos sirve para señalar lo difícil que es vivir en una ciudad a la que, irónicamente, muchos habitantes de otras partes del país y del planeta, quisiera cambiarse a vivir. Monterrey.

Es la zona metropolitana más cara de México, aquí todo cuesta más caro, desde los alimentos, hasta los servicios, como el agua, gasolina, gas y electricidad, que además de caros, son malos e insuficientes…

ES UNA ZONA semi desértica, que todo el año mantiene el polvo flotando en el aire, salvo, como ocurre ahora, que abundantes lluvias mantienen a ese polvo en el suelo en forma de lodo, lo que hace que se limpie el horizonte y veamos las maravillosas y majestuosas montañas que rodean a la ciudad.

Pero todo el resto del año, vivimos en un valle rodeado de cerros, que coloquialmente convierte al lugar en una “olla de barbacoa”, donde cuando no hay vientos, como ahora, toda la contaminación se queda flotando sobre la cabeza de los habitantes…

POR LAS condiciones desérticas del lugar, cuando hay sequía prolongada, lo que ocurrió en los últimos años, se acaba el agua para consumo humano, que hay que almacenar cuando hay lluvia abundante.

Como acaba de ocurrir, en presas y en pozos profundos y someros, para la época de “vacas flacas” que irremediablemente volverá a ocurrir en algunos años, primero porque somos muchos los consumidores (cinco millones en este momento y creciendo) y segundo porque los sistemas de suministro tienen muchas fugas del vital líquido…

PARA “amolarla de acabar”, ahora que nos llegó agua a lo bestia, gracias a Dios y al ciclón Alberto, los escurrimientos abundantes que llegaron a las presas, están revueltas con lodo y ¡oh, my God! Con heces fecales y todo tipo de mugrero y basura, que arrastró el agua de lluvia producto de los propios habitantes de la ciudad.

Ello hace imposible que esa agua que distribuye el gobierno por las tuberías pueda consumirse.

No sirva para tomar. Pero tampoco para lavar ropa, trastes o bañarse, salvo que quiera salir más sucio y apestoso de la regadera.

Y como la lluvia también se llevó tuberías, que ahora están arreglando, mucha gente no tiene ni esa agua sucia.

El gobernador dijo anoche que pronto se restablecerá el servicio, Dios lo oiga…
Perico Polico
Opinión y análisis sobre política contemporánea mediante la columna más influyente de Monterrey: "Perico Polico".