Pesimismo de la inteligencia y optimismo de la voluntad

1.
El título lo toma del tratado que en el año 44 escribió Cicerón, con esa rúbrica pero, a diferencia del clásico orador romano, que hace una defensa retórica de la ancianidad, como un tiempo de serenidad, sabiduría y dignidad, y del libro La vejez, de Simone de Beauvoir, escrito en tono reinvindicativo, el turinés ve este período…
2.
… de la vida como abandono social, decadencia sistemática e invisibilidad.
Así, a lo largo del texto que recoge sus escritos biográficos, en especial los últimos, campea una suerte de abatimiento moderado, de desesperanza ante un mundo imposible de ser explicado y ya casi vivido.
Inclusive, y contra lo que a mí me atrajo de Gramsci, se opone a la frase-consigna que me acercó al autor de los Cuadernos y las Cartas de la Cárcel, y que constituye su principal legado filosófico-político y norma de vida: “pesimismo de la inteligencia y optimismo de la voluntad”. Yo no me opongo.
3.
La máxima gramsciana, propuesta en una época muy semejante a la nuestra, con populismos absolutistas y el encumbramiento de líderes como Mussolini y Hitler, propone ver la realidad con lucidez, tal cual es y sin encubrirla, pero actuando en ella sin resignaciones ni fatalismos.
El pesimismo de la inteligencia nos impulsará a analizar, sin derrotismos pero con realismo, las fuerzas que se oponen al cambio, lo poderoso de los intereses existentes, el recuento de los fracasos anteriores, la vitalidad de los actuales obstáculos, las probabilidades de éxito en los…
