La tiranía de lo “políticamente correcto"

Ernesto Cerda DETONA que es necesario que seamos el décimo elemento humano para controvertir, impugnar, proponer para un futuro mejor. 
Por Ernesto Pompeyo Cerda Serna
Ernesto Pompeyo Cerda Serna

En la primera mitad del siglo XX, la frase "políticamente correcto" se utilizó para describir la adhesión estricta a una serie de ortodoxias ideológicas.

Los socialistas lo utilizaron, irónicamente, como guardia contra su propia ortodoxia y para reforzarlos en los esfuerzos de diferenciarse de los “comunistas dogmáticos” que abogan y defenderían las posiciones partidarias, independientemente de su sustancia moral.

En la primera mitad del siglo XX, The New York Times informó que la Alemania nazi estaba otorgando permisos de información "solo a arios puros cuyas opiniones son políticamente correctas".

El antídoto de lo “políticamente correcto” es el décimo elemento, cuyo lema es controvertir para impugnar porque, el décimo elemento, por esencia propia, dice lo que la mayoría no piensa y hace lo que los otros no hacen.

A veces, no solo dice, sino que hace cosas que chocan, que incomodan, que ponen nerviosos o furiosos, que frustran a un buen número de hombres y mujeres.  Esto, muchas veces como es esperarse, hace reaccionar negativamente e irracionalmente contra estas personas.

El décimo elemento (hombres y mujeres) son: el disidente, el rebelde, el “jodido”, el contreras, el innovador, el apestado, el contestatario, el invisible, el extraño, etc.; sin embargo, son unos que pueden ayudarnos a avanzar como sociedad, ya que pueden ver claridad en algo donde otros no ven más que sombras.

Pueden hacernos salir de la autocomplacencia, modorra, letargia en la que nos vemos sumidos por el conformismo, la presión por ser aceptados o el miedo de decir lo que pensamos en voz alta.

El décimo elemento, hombre o mujer muchas veces, o si se quiere la mayoría de las veces, pueden estar equivocados; sin embargo, son los y las que hacen avanzar a la sociedad.

Pueden ser considerados, el equivalente social o cultural, del inventor en el ámbito de la tecnología, los que nos obligan a salir de nuestra “zona de confort” en todos los ámbitos social, político, ético, familiar, laboral, en nuestra sociedad.

Son los creen que la historia es espiral y el progreso inevitable.

El décimo también nos enseña, cuando se pierde el rumbo, a utilizar y activar el freno de mano y pensar de nuevo o cambiar y tomar un diferente rumbo.

Algo de contexto actual

Esta semana, los comentarios sobre “no me quiero morir” desgarrador grito de un niño de 13 en Paraíso, Tabasco, al ser baleado enfrente de su casa; y su posterior fallecimiento, fue estigmatizada desde la Mañanera.

Ernesto Pompeyo Cerda Serna
Correo: cerda999@hotmail.com Contador Público y Auditor. Socio del Despacho D. E. C. y Miembro del Despacho Internacional PKF North American. Autor de los libros. Adiccionario Político. Kratologia. Literatura y Poder.