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Las bebidas ancestrales de México y el daño ecológico en la industrialización

Desde hace aproximadamente 8 años comenzó la siembra acelerada del maguey en el estado de Oaxaca, al sur de México. Y gran parte de la producción está destinada para la producción del tequila en el estado de Jalisco, mientras que Oaxaca soporta la resaca medioambiental del monocultivo.
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Por Redacción DETONA
Foto: IPS

Una de las bebidas más populares de México está acabando con las montañas del estado de Oaxaca. El monocultivo de maguey para la producción de mezcal, principal insumo del tequila, está aumentando las temperaturas y reduciendo las recargas de agua.

Las montañas de la denominada “región del mezcal”, al sur de México, parecieran haber sido rastrilladas por un gigante. Ubicadas en la Sierra Sur y Valles Centrales donde predominan llanuras, lomeríos de baja altitud y cumbres tendidas, así como sierras bajas complejas con piso rocoso, hoy están rapadas.

La catástrofe, resumida en fragmentos, puede verla cualquiera que recorra la zona.

De momento, la región está embriagada del agave y de su industrialización para producir la “bebida ancestral de los dioses”.

La bebida de los dioses

El mezcal es una bebida alcohólica que data de hace unos 500 años. Y se obtiene de la destilación de jugos fermentados extraídos de cabezas maduras de maguey, cocido bajo un proceso artesanal, y se almacena en ollas de barro o madera.

Oaxaca es el principal productor de maguey y mezcal de México.

De acuerdo con el Consejo Mexicano Regulador de la Calidad del Mezcal (Comercam),  75,5 % de la exportación al extranjero sale de ahí. Y, en los últimos 10 años , el número de marcas exportadoras creció casi 400 %.

Actualmente, la Secretaría (ministerio) de Economía registra más de 700 marcas, entre las que se destaca “Mezcal Dos Hombres” de los protagonistas de la serie “Breaking Bad”, Bryan Cranston y Aaron Paul, así como otras de famosos.

En total, hay 159 especies mezcaleras del género Agave en todo el país, según la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio).

Milpa por maguey

Es primavera y el calor de 37°C se siente sofocante en Nejapa de Madero, un municipio de Sierra Sur rodeado de cerros, con un ecosistema de la selva baja caducifolia con vegetación.

Ubicado geográficamente en Yautepec, su paisaje está monopolizado por magueyes espadín, la especie que más se cultiva por su rápido crecimiento y que se vende al Estado de Jalisco para la elaboración de tequila.

Para un litro de maguey, se usan una veintena de piñas de agave, y todo el mezcal que se prepara en la zona es artesanal.

Toda la producción se va a Jalisco y, como ha aumentado cada vez, sembramos más. Lo que queda y no se vende es lo que se destina a la producción del mezcal que vendemos a granel, por tambos de 20 litros. Eso lo compran productores de la capital o de la Ciudad de México, que tienen negocios. Bueno, eso nos dicen”.