Las redes institucionales de la corrupción

Diversos liderazgos han pasado en los últimos 40 años en nuestro país, el discurso de la democratización estuvo acompañado con el de la conclusión de los privilegios y la impunidad, bases de la corrupción.
Acercarse a este fenómeno ha sido una labor agotadora, se ha abordado desde el cultural, como un ethos social, desde el aspecto jurídico, como la ausencia de leyes o el incumplimiento de estas, impunidad, desde el aspecto político, como la red de intereses y complicidades, y desde el económico, en donde se analiza cómo la corrupción genera ganancias a unos y múltiples pérdidas a muchos.
La editorial Grano de Sal, publicó en 2018 un breve ensayo de Leslie Holmes llamado ¿Qué es la corrupción?, en ese ensayo recupera la clasificación de Arnold Heidenheimer, quien distingue tres tipos de corrupción blanca, negra y gris, la primera refiere a las prácticas en donde existe cierta tolerancia a la ocurrencia de actos ilegales y no se desea su castigo; la segunda forma de corrupción es en donde existe un consenso general sobre conductas y actos que ofenden a todos y por lo tanto deben ser sancionados y perseguidos; finalmente, el tercer tipo en donde existen confrontaciones respecto a la naturaleza de dichos actos.








