
Les platico:
¿Se acuerdan de aquellas tijeras que cortaban como en rombitos?
Así, como cortadas de esa manera, eran las tres barras que adornaban los costados de los tenis Adidas que causaron furor en los años 80.
Si ya eran moda, se volvieron una locura cuando Fredy Mercury comenzó a lucirlos en sus conciertos con la banda de rock inglesa, Queen.
Todos los querían tener pero solo los "pudientes podían" -válgaseme el pleonasmo- porque costaban bien caros.
Había una vez un chavo que se moría por tener esos tenis, pero no le alcanzaba ni juntando todos los “domingos” de un año, que a duras penas su papá y su abuelita le daban de vez en cuando.
Como su mamá era costurera y la abuela tejía en una máquina Singer, había en su casa unas tijeras de esas, que cortaban en rombitos para evitar que las telas se deshilacharan.
Entonces, había dos Singer en la casa: donde cosía su mamá los encargos de sus vecinas y el adelanto tecnológico de aquella época, la que su abuela usaba para tejer ropa de estambre.
El chavo aquel ahorraba y ahorraba y nunca le alcanzaba para comprarse sus anhelados Adidas.
De pronto, se le ocurrió una idea:
Cortó con la tijera de rombitos seis franjas de tela blanca gruesa, al ancho exacto de las de los Adidas.
Con Resistol se las pegó a los costados exteriores de unos viejos y baratos tenis negros que tenía.
“¡Me quedaron con madre!”, se dijo, al vérselos puestos frente al espejo.
Y salió con ellos a estrenarlos en su diaria caminata.


