¿Del “mugrero” del PAN a buscar su candidatura en Monterrey?

La política tiene memoria, y las redes sociales todavía más.
La diputada priista Lorena de la Garza quiere convertirse en candidata de la alianza PRI-PAN para competir por la alcaldía de Monterrey en 2027.
Para ello, incluso se registró en el proceso interno de Acción Nacional como aspirante ciudadana, aunque ha aclarado que no piensa abandonar su militancia priista.
El problema es que sus propias publicaciones de años anteriores hoy le hacen ruido a su nueva aspiración.
En redes sociales comenzaron a circular mensajes que escribió entre 2010 y 2011, cuando arremetía contra el PAN y el entonces presidente Felipe Calderón.
Entre las expresiones recuperadas aparecen frases como “¡Qué mugrero de partido!” y “la neta el PAN no da una”, además de críticas al desempeño del gobierno panista.
Una de las publicaciones también la muestra retuiteando mensajes contra el partido que hoy podría abrirle la puerta para competir por Monterrey.
La imagen difundida por Fer Estrada, conocido como “La Fiera”, ironiza sobre este cambio de circunstancias y etiqueta al dirigente nacional panista, Jorge Romero Herrera, con una pregunta incómoda: si la convierte en candidata, ¿se le quitará el “asquito” que antes parecía tenerle al PAN?
Más allá de la ironía, el episodio pone sobre la mesa una pregunta política: ¿cómo se explica que quien antes descalificaba al PAN ahora busque su respaldo para llegar a la alcaldía?
En política, las alianzas suelen justificarse con acuerdos y objetivos comunes.
Pero cuando los mensajes del pasado contradicen el discurso del presente, la explicación no puede quedarse solamente en la conveniencia electoral.


