
“El 17 de diciembre de 2022, una madre y su bebé fueron secuestradas y desaparecidas de su casa.
El 10 de noviembre de 2022, 10 hombres y mujeres fueron desaparecidos de sus domicilios, todos de una misma colonia.
El 18 de diciembre de 2021 hubo un ataque en las colonias La Paz, Obrera, Plan de Ayala, Plateros e Hidalgo de Ojuelos, en que balacearon 10 casas, quemaron seis y desaparecieron a entre ocho y 10 personas”.
Recupero el fragmento tras ojear la Encuesta Intercensal 2025, difundida ayer por el Inegi.
En concreto, las cifras de movilidad obligada entre 2020 y 2024: al menos 510 mil personas se vieron obligados a cambiar en un lustro su lugar de residencia a causa de la violencia o la inseguridad delictiva.
Al menos, porque la cifra podría proyectarse hasta afectar a un millón 600 mil personas.
La estadística despiadada de nuestras zonas de silencio, como las llama Lomnitz.



