Los bañistas cantores

En lo personal, yo no lo hago. Tampoco he escuchado que en mi vecindario alguien haga sus ejercicios de solfeo mientras se enjabona.
Algunos lo harán, seguramente, pero no creo que sea una costumbre generalizada.
Tampoco es normal que la gente se bañe dos veces al día.
De hecho, no es bueno bañarse más de dos o tres veces a la semana.
La piel humana no es como la simple cáscara del cuerpo, es un órgano por sí mismo.
Relamido, ungido de afeites y relavado, deja de funcionar correctamente; bonito, pero no necesariamente sano.
Si acaso habría qué profundizar en la higiene en zonas “estratégicas”.
Aunque pretendamos ser la cúspide de la Creación, somos básicamente animales, y hasta nuestra secreción más hedionda cumple un propósito.
Se oye desagradable, pero así es; en todo caso nuestra asepsia es necesaria cuando interesa a nuestra salud, no a nuestro aspecto.
Ya sé que es imposible aguantar sin bañarse. Ya no es tanto cómo nos vean (huelan), sino cómo nos sentimos.
Ni siquiera logramos olernos del todo, pero nos lo imaginamos.
Con eso es suficiente para ansiar meternos a la ducha armados con un...


