Los peores miedos y censuras son los autoinfligidos

Les platico:
Me consta: en México existe la libertad de expresión.
A pesar de todo lo que se diga...
- De las amenazas.
- De los agravios.
- De los acosos.
- De los ataques verbales y también físicos.
- De los requerimientos y de las oficiosas y odiosas visitas de los mastines del SAT... y de la UIF.
A pesar de todo eso, la libertad de expresión existe en México.
Que unos medios -como los míos- la quieran ejercer y otro NO, eso es harina de otro costal, pero no de los de Segalmex.
Por eso digo que los peores miedos y censuras son los autoinfligidos o autoimpuestos
Muchos de esos actos de presión provienen de alucinados que buscan congraciarse con el poder que lleva cinco años instaurado en México.
Algunos se sienten todavía parte de la nefasta Santa Inquisición y expulsan de los chats que "administran con terribles faltas de ortografía" -por encargo de sus amos- a todo aquel que osa escribir, opinar o criticar al sistema en el poder.
¿Nombres? Con gusto y sin susto:
En Monterrey hay uno autodenominado Acciones San Pedro, que fue creado para quienes vivimos en este Ejido de pujidos diarios y que hoy está plagado de fanáticos de la 4T, que le hacen muy flaco favor al presidente y a su gobierno. ¿Como quiénes?
- Juan Fernando Cantú, tránsfuga del anafre, con una ortografía del nabo y un criterio de dos nabos.
- Arturo Soto, foca aplaudidora de Miguel Treviño y que se autodenomina "buen hombre". Según él, es merecedor del Premio Nobel ¿en qué categoría? quién sabe...
- Sanjuana Martínez, ama de los dos de aquí arribita y ex directora de Notimex, que mandó al caño a esa agencia noticiosa que cumpliría 55 años de existencia.



