Luces y sombras de Palenque

El domingo se reunieron en Palenque 11 países convocados por México para “construir soluciones integrales ante el aumento de los flujos migratorios irregulares”. Buena iniciativa.
El comunicado final contiene unos diagnósticos correctos y otros discutibles, acuerdos sobre acciones futuras y afirmaciones demagógicas amplificadas en la conferencia de prensa.
Identifica como causas estructurales de la migración las de origen político, económico, social y los efectos negativos del cambio climático.
No hubo referencia a la inseguridad y la violencia
El segundo párrafo, sobre los factores externos como medidas coercitivas unilaterales que afectan la migración, es oscuro.
El canciller cubano lo aclaró en la conferencia de prensa al afirmar que la migración obedece al “bloqueo” criminal que sufre Cuba y a la política migratoria de EU respecto a los cubanos que alienta la migración irregular.
Ausencia de autocrítica por la falta de respeto a los derechos humanos, el desastre de las economías cubana y venezolanas estatizadas.
Es encomiable destacar el compromiso de enfrentar la realidad migratoria bajo el enfoque de derechos humanos.
¿Contención o derechos humanos? ¿Se respetan en Cuba y Venezuela?
Se acordaron 14 áreas concretas.
La primera, elaborar un plan de acción para el desarrollo basado en objetivos y realidades de cada país en 7 áreas prioritarias, entre ellas la autosuficiencia y soberanía alimentarias. Demagogia.
Es evidente que varios de los participantes nunca serán autosuficientes en materia alimentaria.
Los intereses de Colombia se reflejaron en al menos tres prioridades:
- La protección, conservación y restauración del medio ambiente.
- El avance hacia la descarbonización y
- El cambio de deuda universal por servicios ambientales y acción climática.


