Madame Web / EUA, 2024

Directora: S.J. Clarkson. Guion: Matt Sazama, Burk Sharpless, Claire Parker y S.J. Clarkson. Actores: Dakota Johnson, Sydney Sweeny, Isabel Merced, Celeste O’Connor, Tahar Rahim y Adam Scott. UNA ESTRELLA.
Por Justo Elorduy Hevia
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Foto: Marvel Entertainment.

Pena ajena ver la película Madame Web, la adaptación de los Estudios Sony del personaje clarividente y pre cognitivo del universo de Marvel, en lo que según el filme es su origen.

Es el 2003 y Cassandra Webb (Dakota Johnson), paramédica de profesión, sufre un accidente y una muerte temporal que despierta en ella la capacidad de ver el futuro y controlarlo.

​Entre su devaneo de si está soñando o está despierta, se ve ayudando a tres adolescentes: Julia, Anya y Mattie (Sydney Sweeny, Isabel Merced y Celeste O’Connor), que son la pesadilla del villano Ezekiel Sims (Tahar Rahim) que, en un futuro distante, ellas convertidas en Arachne, Spider-Girl y Spider-Woman, acabaran con su carrera criminal.

​Muy a su pesar, las tiene que ayudar mientras no sabe qué sucede con ella y cuál es la razón de tener los poderes que tiene.

​La elección de considerar a Madame Web como personaje central de una película, cuando el personaje de ella siempre ha estado al margen de toda aventura en el universo de Marvel, deja a más de uno perplejo porque el personaje no da para mucho en una aventura centrada en ella.

​Simplemente están desgraciando al personaje, metiendo una cantidad desmedida de origen al origen de Madame Web, distanciándose totalmente de la historia original. 

Y con calzador este universo de Spider-Man sin Spider-Man, quieren meterla al roster de héroes, tristes héroes como Morbius, que por igual desgraciaron en su aventura correspondiente.

Peor aún, la película de Morbius es oro puro a lado de Madame Web.

Justo Elorduy Hevia
Nacido en 1958, año de estreno de El Puente Sobre el Río Kwai. Crítico de cine y por 34 años analista del género en el periódico El Norte. Amante de la magnificencia de la pantalla grande. Y no hay sustituto. Lo que se ve en la pantalla grande, se queda en la pantalla grande.