
La legendaria escudería italiana ha desplegado, a su vez, la que podría ser la más llamativa y bella de las muchas campañas de imagen y promoción del Gran Premio de Madrid, que se correrá hoy.
Madrid está gozosamente desbordada por los visitantes y las fiestas que ha traído la Fórmula 1.
He visto pasar por aquí grandes juegos de la Champions y a la NFL.
Nada que ver con esto.
Deduzco que cuando se den a conocer las cifras de la “derrama económica” serán asombrosas.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y el alcalde, José Luis Martínez-Almeida, no pierden un minuto para dejarse ver por Madring, nombre elegido para este espacio en la periferia de la ciudad reconvertido en pista de automovilismo del siglo XXI, con sus anexos, fluorescencias e inevitables controversias urbanas.
Pero aquí están los gobernantes tirando fotos, y se entiende: estos eventos multiplican sonrisas, huelen a futuro.
Entre las personas con las que he podido platicar, un promotor de altos vuelos me aseguró que los días del Abierto Mexicano de Tenis de Acapulco están contados.


