
Si bien la mayoría de los comentarios se centraron en destacar que el Papa presentó personalmente su encíclica sobre la Inteligencia Artificial en el 135 aniversario de la encíclica de León XIII, Rerum Novarum –fundamental en la definición de la doctrina social de la Iglesia- Magnífica Humanidad no aborda únicamente los retos de la Inteligencia Artificial y la sociedad digital. Va más allá.
La encíclica no es solo una reflexión muy profunda sobre la inteligencia artificial.
Aborda una multiplicidad de temas: los principios de la doctrina social de la Iglesia: el bien común, la universalidad de los bienes, la subsidiariedad y el papel del Estado, la solidaridad y la justicia social.
También la importancia de la verdad en la democracia, la dignidad del trabajo, la fragilidad de las familias, la lucha contra la trata y la esclavitud moderna, los retos del mundo educativo.
A lo largo de la encíclica se contraponen dos visiones encontradas: la soberbia de la Torre de Babel y la paciente comunitaria reconstrucción del templo de Jerusalén encabezada por Nehemías.
Y el Papa León XIV nos invita a seguir a Nehemías y a contraponer una civilización del amor, contra la cultura del poder y la guerra.
Como diplomática destaco partes esenciales del capítulo 3 titulado:
- “Técnica y Dominio. La grandeza de la persona humana ante las promesas de la Inteligencia Artificial (IA)” y, en especial, el capítulo 5: “La cultura del poder y la civilización del amor”.
En ambos capítulos el Papa advierte que la IA está transformando la vida, la sociedad y la guerra, y que se corre el riesgo de que se presente el uso de la fuerza como opción inmediata y viable al volverse “más impersonal la decisión sobre la vida y la muerte”.
Crítica abiertamente la Realpolitik, la normalización de la guerra y el cambio de paradigma que ve normal el uso de la fuerza y abandona la búsqueda de la paz.
Se pronuncia a favor del desarme nuclear y condena una nueva carrera armamentista.
Llama a la prevención de conflictos.
Enfatiza su respaldo al multilateralismo, los organismos internacionales, en especial la ONU, a la que reconoce hay que transformar.
Propone la negociación y regulación de la autonomía en el uso de las armas, así como la utilización de la IA en la guerra.
Invita a trabajar en cinco vías:
- Desarmando las palabras, evitando la violencia en su uso y en las redes sociales;
- Construir la paz con base en la justicia;
- Asumir la mirada de las víctimas, subrayando el riesgo de permanecer neutrales ante crímenes como bombardeos a escuelas y hospitales;
- Cultivar un sano realismo, y
- Relanzar el diálogo y la diplomacia.
El Papa señala que a nivel político “es urgente pasar de la ‘cultura del poder’ a la ‘cultura de la negociación’”.
Reitera la importancia del diálogo de las religiones, la diplomacia y el multilateralismo.

