
Les platico:
En EEUU merecemos a Michelle Obama, pero con Kamala Harris nos conformamos.
Difícilmente los demócratas van a cambiar de yegua a la mitad del río (de las elecciones de noviembre próximo).
Aunque falta que sea confirmada como sustituta de Joe Biden en la Convención Demócrata del 19 al 22 de agosto, su vice presidenta pinta para pelearle la Casa Blanca a Trump y a su escudero JD Vance.
Kamala ha reunido casi 80 millones de dólares en donaciones para su campaña, desde el momento en que Biden tiró la toalla este domingo 21.
Mi BigData recién aterrizado conmigo en suelo americano con una demora de 6 horas por cortesía de Microsoft, da cuenta de que ningún empresario de los llamados grandes en EEUU forma parte de ese primer bloque de donadores para la virtual candidata del Partido Demócrata.
La razón es simple: los grandes capitales -Bezos, Musk, la 3a generación de los Rockfeller y los agiotistas de BlackRock- ya quemaron sus naves con Trump y JD Vance.
Consecuentemente, la chiquillada de inversionistas norteamericanos le apuesta a Kamala.
Lo malo de esto es que ni los líderes de los de demócratas ni los dueños del dinero menudo, quieren a Michelle porque la consideran una mujer peligrosa.
¿Saben por qué?
Porque es inteligente y NO corrupta.
Las mismas razones por las que AMLO considera peligroso al Arzobispo de Monterrey, don Rogelio Cabrera López.
Esto me lleva al ámbito nacional:
En México merecemos a una Claudia Sheinbaum destetada de su mentor, pero nos conformamos con que esté buscando acercamientos genuinos con la I.P.
¿Recuerdan que en mi penúltimo artículo les dije que los empresarios deben apoyar a Claudia para darle la fuerza que necesita para deslindarse de su tutor?




