
Les platico primero esto: será mujer la próxima presidenta de México.
Ahora sí, arre con el primer tema del día.
Esos santones son políticos y otros son empresarios.
En ciertos casos son de la versión 2 en 1.
En corto, en lo oscurito y en privado presumen sus simpatías a una y a la otra.
Pero en largo, en la luz y en público se achican y por ende las esconden… sus simpatías.
A lo mejor muestran sus preferencias en algún evento de una y de la otra, pero cuando les acercan los micrófonos se escudan en la retórica para no soltar prenda.
Tienen miedo de mostrarse porque, no vaya a ser el diablo. Juegan a la segura, según ellos.
Los de la IP juran que no les interesa la política, pero ahí andan.
En la reunión organizada por un empresario en su sampetrina casa, una de las dos damas citadas dijo tres veces que andaba de gira con $6,000 en la bolsa para sus gastos y que no sabía porque estaba ahí, pues le habían avisado de última hora.
La dama del otro bando fue mucho más sigilosa y cauta al reunirse con santones de la IP regia en el Club Industrial, pero los buenos entendedores captaron el mismo mensaje.

