¿Les platico? ¡Arre!
"Alguien de la casa" -como decía mi abuela la alcaldesa- me mostró el video de Pedro Ferriz Hijar, donde llama p3nd3jos a Mariana Rodríguez y a su esposo, el gobernador Samuel García.
El hijo de Ferriz de Con ya había insultado de esa manera a la presidente, Claudia Sheinbaum.
En ambos casos se quiso hacer el gracioso y en buena parte lo logró, porque la red está infestada de aficionados, a quienes les cuesta dinero distraerse de la chamba por andar de metichones, y profesionales -que lo ganan- por festinar y hacer el peor uso imaginable de las "malditas redes sociales", como las llamó el filósofo, semiólogo y escritor italiano, Umberto Eco, en su lecho de muerte.
Los aficionados se ponen como definición en sus perfiles, "creadores de contenido", y a eso le llaman tomarse selfies en el gym, frente al espejo, bailar, corear y copiar cosas de otros.
Cada quien es libre de hacer lo que se le pegue la gana. No lo cuestiono, pero quizá ese sea el alto costo que pagamos muchos por la existencia de una libertad que pareciera no tener freno.
Por eso en China existe un enfoque hacia el uso productivo de las redes, y para los disipados-disolutos-libertinos, hay ahí una herramienta o plataforma que les permite husmear, pulular, reptar y hacerse eco de las babosadas sociales de Occidente, previo pago -por cierto y por supuesto- bastante oneroso, para disuadirlos de esa nociva práctica de comunicación.

