
Un despliegue de mapas y estadísticas que termina convirtiéndose en una de las crónicas más potentes sobre los últimos 30 años electorales, políticos, sociales y anímicos del país.
Nos recuerda de golpe, por ejemplo, que en ese lapso han competido 26 partidos, 19 de los cuales ya no existen.
O que en 1991 podían votar 37 millones y hoy pueden hacerlo cien millones.
De los muchos cuadros y datos, me quedo con uno que, con base en el Latinobarómetro, pregunta a los mexicanos qué tan satisfechos están con sus vidas.
- En 2008, la respuesta positiva era de 67%.
- Pero, al triunfar López Obrador, la cifra subió a 84%.
- El último dato disponible la situaba en un notable 82% en 2024.
Le pregunté ayer a Luis Carlos Ugalde, director de Integralia Consultores, a qué creía que se debía.
Su análisis fue sencillo y claro: el arribo de López Obrador generó un gran entusiasmo, y la inclusión del concepto “pueblo” fue muy bien recibida por mucha gente que, además de sentirse incorporada, comenzó a recibir los beneficios de los programas sociales.
“Lograron recuperar así el optimismo”, concluyó.
¿Se ha perdido ese impulso en los tiempos de Claudia Sheinbaum?



