Miedo al poder de la Marea Rosa

López Obrador y sus pregoneros llevan semanas descalificando a la “marea rosa”.
A un movimiento ciudadano inédito que surgió para poner un alto al autoritarismo de un régimen depredador.
Matraqueros del gobierno como el exministro Arturo Zaldívar dicen que las marchas para defender la autonomía del INE y la autonomía del Poder Judicial han sido una farsa, una simulación ciudadana manipulada por los partidos políticos.
Unos y otros hablan de mascaradas. De que la presencia de Xóchitl Gálvez y de Santiago Taboada en la concentración de este domingo 19 de mayo en el Zócalo confirma que la “marea rosa” nunca ha sido independiente.
El presidente tiene razón en estar preocupado
Él sabe perfectamente que a las dictaduras nunca las han tirado los partidos políticos, sino los ciudadanos.
Que nada hay más poderoso para deshacerse de un tirano y de un mal gobierno que la fuerza de una sociedad hastiada de excesos y mentiras.
Un déspota como López Obrador no puede entender que existan expresiones sociales libres y espontáneas.


