¿Y si los periodistas mienten?
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Hay fiesta en el mundo morenista.
Los obradoristas, los integrantes de la llamada 4T, los del “segundo piso”, los del tercer sótano y todos sus puntos circunvecinos parecen haber descubierto la piedra filosofal del debate político mexicano:
- Un comentario de Sergio Sarmiento, realizado hace 26 años, en el que señalaba que los periodistas, dependiendo de las circunstancias, pueden mentir.
¡Eureka!
Veintiséis años después encontraron el argumento perfecto para intentar desacreditar las críticas que periodistas, columnistas, investigadores, académicos y comentaristas hacen al gobierno.
El razonamiento parece ser:
“¿Ven? Los periodistas pueden mentir, por lo tanto, lo que dicen de nosotros puede ser mentira.”
Brillante.
Sólo tiene un pequeño problema:
- Que un periodista pueda mentir no convierte al gobierno en poseedor de la verdad.
No necesitamos viajar 26 años al pasado
Para encontrar mentiras, imprecisiones, medias verdades, declaraciones contradictorias o afirmaciones desmentidas por la realidad, los críticos de Morena no necesitamos desempolvar un programa de hace 26 años.
Nos bastan los últimos cinco minutos.
Y ni siquiera necesitamos confiar en un periodista.
Podemos acudir a los archivos.
- A las cifras.
- A los documentos.
- A las declaraciones del propio gobierno.
- A los resultados.
Porque una cosa es que un periodista diga algo falso y otra muy diferente que la realidad termine demostrando que una promesa presidencial era falsa.


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