Lo sencillo, lo complejo

Hagamos preguntas

Emma Molina DETONA® A principios de los años 50, Monterrey pasó de ser una ciudad conocida casi exclusivamente por su industria a convertirse en uno de los polos de arte contemporáneo más relevantes de América Latina.

Por Emma Molina
Emma Molina
Foto: cortesía.
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Hagamos Preguntas, ciclo que organiza el CEIIDA para este veraniego agosto, propone revisar cuatro momentos e instituciones clave que detonaron ese proceso, y preguntarnos qué combinación de factores —empresariales, políticos, generacionales— hizo posible que Monterrey, ciudad industrial, se convirtiera también en una ciudad de cultura

Son mesas donde se comparte la plática entre las personas más cercanas a las instituciones, los especialistas que han escrito, los que fueron en su momento los gestores y, detrás, un público que hará las preguntas... las que gusten, abierto.

Tenemos el escenario más robusto de instituciones que apoyan las artes, la danza, la música, el teatro, la literatura, la poesía

En fin, somos ya una respetable ciudad cosmopolita, donde la cultura tiene un lugar muy importante. Y creo que se nos ha olvidado hacer la pregunta clave

  • ¿Cómo empezó todo esto?
  • ¿A quién se le ocurrió? 

Cuando nace ARTE A.C. en 1955, Monterrey tan solo contaba con 330,000 habitantes; hoy somos millones. 

  • ¿Cuántos artistas participaron y hoy participan?

Hoy no entendemos a dónde va Conarte; olvidemos a dónde va, pensemos en a quién se le ocurrió. 

Fue una muy buena idea, pero ¿hoy qué es la Nave Generadores

  • ¿Qué es MARCO —museo, galería—?
  • ¿Quién lo fondea? No sabemos —o al menos no del todo— cómo está compuesto este mundo del arte.

Los entretelones del pasado han sido borrados, o quizá los damos por sentado, como un hecho garantizado. 

Pero ¿cómo es que van modificándose las instituciones que tanto nos han dado? ¿Qué pasó con ARTE A.C., por ejemplo? 

Y tantas preguntas... la que hacen los artistas, sobre todo quienes se nutren de estos espacios.

Quizá también tiene que ver con cómo vivimos hoy, entre pantalla y pantalla —el celular, la computadora, el escritorio—, con el tiempo de nuestras vidas tan acotado, sin tiempo para hacernos preguntas.

Emma Molina
Emma Molina es una de las figuras clave en la promoción del arte contemporáneo en Monterrey y México. Inició su trayectoria en 1991 en el Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey (MARCO), donde dirigió el área de Relaciones Públicas y contribuyó decisivamente a la proyección e independencia económica del museo en sus primeros años. En 1997 fundó la Galería Emma Molina, un espacio dedicado a la difusión de artistas contemporáneos nacionales e internacionales, convirtiéndose en un referente para la escena artística de la ciudad. A lo largo de más de dos décadas ha organizado y curado numerosas exposiciones en México, Europa y Estados Unidos, y ha llevado a sus artistas a ferias de gran prestigio como Zona MACO, ARCO Madrid, Paris Photo y Pinta. Su trabajo ha sido reseñado en medios especializados como Artforum, Código y Terremoto, consolidando su reputación como una de las promotoras de arte más influyentes y activas de la región. Su galería se ha caracterizado por un enfoque innovador, dando visibilidad tanto a creadores consagrados como a nuevas generaciones de artistas, y estableciendo un puente entre la escena local y los circuitos internacionales. Con una programación diversa que incluye fotografía, instalación, escultura y arte conceptual. Ha impulsado proyectos que dialogan con las tendencias más actuales y han contribuido a posicionar a Monterrey como un punto estratégico para el arte contemporáneo en América Latina. Gracias a su visión y compromiso, ha sido pieza fundamental en la proyección internacional del arte contemporáneo mexicano.