
Les platico de vuelta a la tierrita. O del friazo al solo frío:
Dante Delgado perdió la brújula desde hace tiempo.
Está agobiado ante los expedientes X que le tienen en la FGR por delitos que lo persiguen desde sus días preso en la cárcel jarocha de Pacho Viejo, hasta el fraude de $19,000 millones a Segalmex, donde un lugarteniente suyo aparece como testaferro de Ignacio Ovalle.
Y con tal de que no se los revivan, es capaz de empeñar el registro del remedo de partido en que se ha convertido el MC.
De hecho ya lo empeñó.
Alguien de muy mala leche y calaña lo está asesorando, y el producto de semejante consejería de pacotilla, es su enfrentamiento con Enrique Alfaro y su acercamiento hacia Samuel García.
El gobernador de Jalisco le dio al MC las únicas diputaciones ganadas en las urnas.
Las demás son producto del perverso juego de las plurinominales que tiene a muchos zánganos naranjas pavoneándose en sus curules sin haber hecho campaña.
De esa manera, Dante muerde la mano de quien le dio de comer durante más de cinco años.
Samuel busca a toda costa librarse de la descomunal espada de Damocles que pende sobre su cabeza en la forma de un juicio político que la oposición le está fraguando a fuego lento por usurpar las funciones de gobernador, desacatando un laudo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
O sea, lucha por su vida, y en el intento se lleva entre pezuñas a casi 40 alucinados colaboradores suyos que compiten por alcaldías, diputaciones, regidurías y otras hierbas.
- Entre ellos, su propia esposa, que fue capaz de cambiar de código postal con tal de salvarle la vida política a su marido.
- Entre ellos el mismo Dante, a quien se le adelantó en el destape de Jorge Alvarez Máynez como pre pre pre candidato fosfo fosfo fosfo del MC por la presidencia de México.


