Narcotráfico y sucesión presidencial
¿Están los cárteles tras la silla presidencial?
El asesinato de candidatos y la participación creciente del crimen organizado en el proceso electoral hace pensar que los grupos criminales están ahora tras el control político.
Los grupos criminales se han encargado de mandar un mensaje muy claro: estas pueden ser las elecciones más sangrientas de la historia si no nos dejan imponer a los candidatos.
Durante los dos primeros meses del año han sido asesinados cuando menos 14 aspirantes a diputados o alcaldes de distintos partidos.
El homicidio de dos precandidatos en menos de tres horas en Maravatío, Michoacán, es una señal de advertencia.
¿Qué están tratando de decir los cárteles? ¿Qué no quieren que haya elecciones o que tener comicios en paz dependerá de que las cosas se hagan como ellos quieren?
Lo más significativo es la inacción, silencio e indiferencia del gobierno.
Pese a que la violencia política escala y puede poner en riesgo la celebración de elecciones libres y con ello la seguridad nacional del país, López Obrador calla.
No hay una señal de alarma y menos la orden explícita de combatir a los criminales.
El fantasma de la complicidad toma cada vez más fuerza
El gobierno ha sido rebasado por el poder del crimen porque así lo ha permitido el presidente desde el primer día de su mandato.
El hecho de que la sucesión presidencial se esté llevando a cabo, por primera vez, bajo fuego, no es casualidad.


