
Este lunes 20 de julio, el sandinismo nicaragüense coronó la ruta de la dictadura en el país centroamericano.
Hace poco más de 40 años, Octavio Paz advirtió tal riesgo y fue duramente cuestionado por la izquierda mexicana.
Incluso publicaciones como la revista Proceso, en ese entonces dirigida por su fundador, Julio Scherer García, lo calificaron de visceral y lleno de odio contra Nicaragua.
Gabriel Zaid y Enrique Krauze -entre otros intelectuales- coincidieron con el poeta mexicano, ganador del Premio Nobel de Literatura 1990.
El discurso...
El sábado 6 de octubre de 1984, Octavio recibió el Premio de la Paz del Comercio Librero Alemán en la iglesia de San Pablo, en Fráncfort.
Ahí pronunció un discurso donde asoció a la paz latinoamericana con la democracia y criticó duramente al sandinismo, que se apropió del poder en manos de Daniel Ortega.
Previamente, Ortega había perdido tres elecciones presidenciales consecutivas.
Llegó a la presidencia mediante un pacto bipartidista que le aseguró el poder ejecutivo y la subordinación del legislativo y los militares de ese país centroamericano de 7 millones de habitantes, que colinda al norte con Honduras, al sur con Costa Rica, al este con el mar Caribe y al oeste con el océano Pacífico, extendiendo sus fronteras marítimas hacia Colombia, Jamaica y Panamá.
Al asumir como presidente, Ortega prometió la reconciliación entre todos los nicaragüenses. Había dirigido a su país de 1979 a 1990.



