No era penal

Ernesto Pompeyo Cerda Serna DETONA®  La inocencia sorprendida, crónica de un pendejismo anunciado.

Por Ernesto Pompeyo Cerda Serna
Ernesto Pompeyo Cerda Serna
"No era penal": La burocracia derrotada por el algoritmo.
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¡Que se levante el telón!

El búnker de la candidez

La farsa de los últimos días de la soberanía y la transformación centralizada

Acto I: La ceguera voluntaria

Escenario: Sede central de Morena en la CDMX (calle Liverpool #3, col. Juárez), Una oficina lujosa y climatizada, con paredes cubiertas de mapas electorales llenos de pines guindas, al centro, una mesa larga con un pastel gigante que dice:

 "Nuevo León es nuestro", los dirigentes centrales tienen los ojos tapados con paliacates guindas.

  • Dirigente Central 1: (Tropieza con una silla, con voz engolada).
    ¡Camaradas del politburó del ombligo del mundo! Nuestra sabiduría chilanga es infinita, el plan avanza, dejemos que el muchacho de los tenis fosfo y el logo de Tesla destroce a la vieja política, ¡el enemigo de mi enemigo es mi compadre!
  • Dirigente Central 2: (Aplaude con entusiasmo infantil).
    ¡Brillante! Samuel hace el trabajo sucio, les quita los municipios, les deshace las bancadas y los exhibe en TikTok, mientras él gasta su energía bailando, nosotros entraremos limpios a quedarnos con el estado, ¡somos unos genios de la alta geopolítica de la Juárez! ¡arquitectos del infinito y más allá!

Acto II: El rugido de la carne asada (La realidad del norte)

Escenario: En el búnker de la CDMX, una inmensa pantalla de alta definición se enciende de golpe con luces neón naranja, humo y destellos de glitter digital. 

Aparece el avatar farsesco de Samuel García a bordo de un miniauto eléctrico de juguete, acompañado de una botarga que carga fajos de billetes de utilería con la leyenda: "Inversión Extranjera / Ganancia de la triangulación, Fofo León".

  • Avatar de Samuel: (Hablando a mil por hora por un megáfono con filtro de TikTok).
    ¡Ánimo, NL! ¡Puro Go Big or Go Home! Mientras los del centro andan en metro y debatiendo el sexo de los ángeles, ¡aquí ya inauguramos tres gigafábricas imaginarias y trajimos el agua en puros vasos de Starbucks! ¡Borrados los del PRIAN y bien guardados los de Morena en el congelador del olvido! ¡A jalar, que se hace tarde, compadres!
  • Y los iluminados morenos del centro, que creen que la carne asada se hace en comal... ¡se van a quedar mirando!

(En la pantalla flota un letrero digital: +500K Engagement / 0 % Chilangos en mi estructura).

Escena dos: El despertar del Starbucks de Reforma (o la caída del trampolín)

Escenario: La oficina central de Liverpool. Los dirigentes, aún con las vendas en los ojos, sostienen termos de café gourmet con un extraño olor a coñac caro. El pastel gigante con la leyenda "Nuevo León es nuestro" ahora está aplastado sobre la mesa.

• Dirigente Central 1: (Escupe su café artesanal con la boca abierta).
Pero... ¡¿qué es esa estridencia visual?! ¡¿Por qué sus dardos ya no van para el PRIAN?! ¡¿Por qué se está riendo de nuestros coordinadores de zona?! ¡Si nosotros somos la vanguardia de la historia!

• Dirigente Central 2: (Aplaude chocando dos sartenes y rompiendo el pastel con los dedos).
¡Genial! Mientras la "vieja política" y los "nuevos naranjas" se agarran a periodicazos, nosotros nos quedamos con todo el cabrito. ¡Es una jugada de ajedrez en tercera dimensión!

• Asesor Regio: (Entra corriendo, despeinado, cargando una botarga ensangrentada del Tigre de la UANL y un jersey de Rayados roto).
¡Jefes, dejen el café de la Roma! ¡Sufren de parálisis de Starbucks! ¡Les están dando una tunda monumental!

¿Cuál estrategia? Samuel y su comitiva los traen de bajada desde hace años. ¡Les quitaron las alcaldías, los mandaron hasta el cuarto lugar en la gubernatura, en los diputados y hasta en la dignidad!

• Dirigente Central 1: (Quitándose la venda, indignado).
¡Silencio, bicho provinciano! ¿Cómo osas dudar del centralismo dogmático moreno de la 4T? ¿Quién nos va a ganar? ¿La oposición? ¡Si los tenemos divididos!

• Asesor Regio:
¡Que no son ellos! ¡Es MC! Mariana Rodríguez ya armó tres revoluciones estéticas en Monterrey y la plana de San Pedro los mira desde arriba. Mientras ustedes mandan delegados de la CDMX que no saben qué es un "corte de carne" ni dónde queda Apodaca, ¡aquí nos están barriendo con puros memes y pauta de Meta! ¡Los Tigres y los Rayados se unieron en su contra!

• Dirigente Central 2: (Asustado, temblando).
¿Los Tigres? ¿Esos felinos salvajes del norte...?

• Dirigente Central 2: (Asustado, temblando).
¿Los naranjas? ¿Esos taimados salvajes del norte? ¡Pero si nosotros tenemos el control de las masas! Y de los expedientes.

• Asesor Regio: (Sarcástico).
Sí, claro. 

Cuéntenle su dogma a un algoritmo de pauta naranja que optimiza presupuestos mientras ustedes siguen debatiendo el estatuto interno. 

En Nuevo León la revolución no es de izquierda ni de derecha, ¡es inalámbrica, cuesta millones y se mide en historias de quince segundos! Su estructura de papel se derritió en la primera carne asada.

• Dirigente Central 1: (Entrando en pánico total, hiperventilando y tratando de ponerse la venda de nuevo).
¡Rápido! ¡Llamen a los coordinadores de los Servidores de la Nación! ¡Hay que contrarrestar el ataque con un comunicado en Twitter de tres cuartillas lleno de citas de Marx, del bueno, no del inútil que teníamos en Educación!

• Dirigente Central 2: (Llorando, con las manos llenas de pastel aplastado).
¡No entran los tuits! ¡No hay señal! ¡El algoritmo regio nos bloqueó! ¡Nos están desindexando de la vanguardia histórica! ¡Auxilio, el norte no se dobla ante el saber de la 4T!

(Los dos dirigentes tropiezan entre sí, tiran los termos de café gourmet y se esconden debajo de la mesa larga, mientras en la pantalla gigante el avatar de Samuel sigue riendo en bucle y arrojando billetes de utilería al ritmo de música tecno-banda, se apagan las luces del búnker.)

Acto III: El berrinche porque no era penal

Escenario: Las escalinatas de la Fiscalía General de la República, en la CDMX. 

Los Dirigentes Centrales 1 y 2 intentan acomodar cajas de "pruebas" absurdas mientras sudan y tropiezan. Los demás acompañantes morenistas los observan.

• Dirigente Central 1: (Frente al coro, alzando un fajo de hojas impresas).

¡Prensa nacional! ¡Ciudadanos de la República! ¡Venimos a denunciar el fin de la democracia y la infamia más grande del siglo! ¡Fuimos objeto de una emboscada a nuestra buena fe por parte de Samuel García en Nuevo León!

(El Coro de Reporteros avanza un paso más, acorralando a los dirigentes contra las puertas cerradas de la Fiscalía. El ritmo de los aplausos de sus acompañantes y el movimiento de celulares, tabletas y libretas se detiene en seco, dejando un silencio tenso).

  • Reportero 1:

No se equivoquen, dejen de llamarle "estrategia" a lo que, textualmente, es una indolencia constante. 

Pero su indolencia no nace por accidente ni es una simple sanción del cuerpo, es la parálisis terminal de su conciencia y la muerte de su supuesto espíritu revolucionario. Rompan sus manuales: la comodidad burocrática terminó por devorarse la mística de su movimiento.

  • Reportero 3: (Con tono severo, cortante y notarial).

La frivolidad solemne es el disfraz barato que la estupidez le pone a la flojera para que parezca respeto. Ignoraban el algoritmo, ignoraban el norte e ignoraban su propia incompetencia. 

Su derrota no es un complot del adversario, es el colapso inevitable y el resultado matemático de haber entregado el destino del país a una estupidez crónica y obesa.

Una burocracia tan perezosa que convirtió la flojera mental en su dogma oficial, sentándose a esperar que la historia ocurra porque les da flojera hasta pensar.

  • Reportero 2: (Señalando las cajas de memes).

Su apatía estúpida es el resultado directo de su profunda ignorancia y de una estupidez institucionalizada. 

Se asumieron todopoderosos, pero ignoraban cómo se mueve el resto del país, diseñaron una maquinaria tan estúpida que se volvió incapaz de reaccionar ante un video de quince segundos. 

No se movían porque no sabían hacia dónde, ni cómo, ni para qué.

  • Coro de Reporteros: (A un ritmo fúnebre).

Cambiaron la calle por el escritorio y la acción por el lamento; ¡su transformación se asfixió en el puesto y la comodidad del momento!

  • Reportero 1: (Dando un paso al frente, acorralándolos).

Vinieron a derrocar regímenes y terminaron llorando en las escalinatas de la Fiscalía porque un gobernador de Instagram los obligó a trabajar. 

Su ignorancia no es inocente, es la indolencia de una cúpula soberbia que se creía histórica y terminó histérica, incapaz de competir fuera de sus cómodas oficinas de la capital.

  • Coro de Reporteros: (En un susurro coral, pesado y acusatorio).

Es el resultado, el fruto podrido, de la ignorancia sembrada y el tiempo perdido.

  • Dirigente Nacional 1: (Tratando de defenderse).

¡Es que la tradición partidista exige procesos sencillos para que el pueblo bueno y sabio los comprenda y nos apoye! Creíamos que el enemigo de mi enemigo era mi amigo... y resultó que era más enemigo.

  • Reportero 3: (Interrumpiendo).

La confianza torpe y la solemnidad son el disfraz que la estupidez le pone a la flojera para que parezca acatamiento, ignoraban el algoritmo, ignoraban el norte, ignoraban la pauta digital y, sobre todo, ignoraban su propia incompetencia. 

Su derrota no es un complot ni una genialidad del adversario; es el resultado político y matemático de haber dejado crecer al enano fosfo. 

La realidad de hoy es el colapso inevitable y el resultado puntual de haber entregado el destino del país a una estupidez crónica y obesa, una burocracia tan perezosa que convirtió la flojera mental en su doctrina oficial, sentándose a esperar que la historia ocurra porque les da flojera hasta pensar.

Ernesto Pompeyo Cerda Serna
Correo: cerda999@hotmail.com Contador Público y Auditor. Socio del Despacho D. E. C. y Miembro del Despacho Internacional PKF North American. Autor de los libros. Adiccionario Político. Kratologia. Literatura y Poder.