Nueve años después, asesinos de Hernán Belden siguen sueltos

Les platico: su nombre pasó a ser una estadística más en la larga lista de delitos insolutos por parte de las autoridades de Nuevo León.
En el 2012 en que fue asesinado, el entonces gobernador Rodrigo Medina prometió que los culpables serían apresados.
Esto lo dijo el 12 de diciembre de ese año, tres meses después del secuestro y asesinato de quien prometía hacerle sombra a la llamada “Santísima Trinidad”, que mangonea al PAN-NL desde tiempo inmemoriales.
La historia de su secuestro y asesinato está en la liga del artículo que publiqué en mayo pasado y al final encontrarán las de otros artículos que he escrito relacionados con el mismo tema.
https://detona.com/articulo/tiene-mala-memoria-o-miente
La novedad hoy es destacar ciertos nombres que pasaron y siguen pasando desapercibidos en las inconclusas indagatorias con ese crimen político.
Empiezo con el de Juan José Rojas Cardona, antes llamado el zar de los casinos y al que le dieron una republicana desconocida, al cerrarle el gobierno 50 de sus más de 100 casas de apuestas en todo el País, cuyas licencias obtuvo durante el gobierno de Vicente Fox.
En una investigación a cargo de mi BigData, su nombre salió a relucir como uno de quienes tenían especial interés en frenar el ascenso de Hernán ante el panismo nacional.
Conocido como uno de los patrocinadores de las campañas de muchos panistas, fue involucrado por las declaraciones de personas cercanas a Hernán y testigos de su secuestro, que lo señalaban como impulsor de las campañas de panistas opositores.
A pesar de que apareció en las indagatorias de los sabuesos al servicio de Adrián de la Garza, cuando éste era procurador de justicia en el Estado en el gobierno de Medina, nunca fue llamado a declarar.



