
¿Les platico? ¡Arre!
Abundan casos donde las decisiones de jueces y magistrados dependen de la eficacia de cabilderos que "charolean" con el poder ajeno.
Ayer les platiqué el primer episodio de esta serie, tomando como botón de muestra el caso de un ex socio de cierta Sofom demandada por $3,000 millones, que resintió los efectos de la "justicia" en la persona de su padre, de 86 años, que no tiene vela en el entierro.
En pleno sábado, mis contactos BIC (porque no saben fallar) en el poder judicial de Nuevo León, me "obsequiaron" (esta palabra forma parte del léxico en los tribunales) un tour clandestino por los antecedentes de este caso.
Voy a cumplir con los preceptos y protocolos legales, lo cual quiere decir que me voy a atener a tiempos y formas para no comprometer el proceso de esta carpeta de investigación.
El sigilo legal fue roto por un confidente indiscreto de la citada autoridad, que mediante un arreglo con ciertos cabilderos contratados por los abogados de la parte acusadora, filtró información sobre la detención del hombre de 86 años, que no ocurrió ni ayer ni antier, sino hace más de dos semanas y tampoco está en arraigo domiciliario, como los mal informados "informan".
La justificante de esta argucia fue presionar mediáticamente a la FGJNL, para que determinara los siguientes autos de ley, en favor de ellos para provocar un arreglo extra judicial que evite años del proceso normal
"No hay mejor motivación para llegar a un arreglo, que pisar la cárcel", se dice en los corrillos leguleyos. Tienen razón, pero siempre y cuando se vayan sobre los verdaderos culpables, no con la parentela. Eso sería una extorsión de cuello blanco.



