
1.
La iniciativa pretende identificar palabras nuevas o emergentes que tengan alguna relevancia social y cultural, respaldadas por datos.
Los expertos de esa institución elaboran una lista corta, y luego invitan al público a opinar.
En el 2013, la ganadora fue “selfie”, “post-truth” (posverdad) en el 2016...
2.
...en el 2018 “toxic” y “vax” (una abreviación de vacuna) en el 2021.
Este año, la expresión vencedora fue “rage bait”, textualmente “cebo de ira”.
Se ha definido el concepto como contenido en línea diseñado con la intención deliberada de provocar ira o indignación, siendo frustrante, provocativo u ofensivo y, según los datos de Oxford, la frecuencia del término se triplicó en los últimos 12 meses.
Estamos ante la provocación que busca, a través de la molestia y el enfado de quien la lee, llamar su atención, táctica cada vez más común en redes sociales para…
3.
...generar reacciones, vistas, clics o interacción.
Asistimos a una trasnformación significativa de la cultura digital, pues si antes las estrategias de publicidad buscaban generar curiosidad o interés, ahora se pretende provocar emociones negativas para asegurar comentarios y conexiones.
Con “rage bait” se le da continuidad a la locución triunfadora el año pasado: “brain rot”, que denunciaba la podredumbre mental derivada del consumo excesivo de contenido trivial: ya no se trata de demasiada información sino de manipulación emocional para captar la atención.
4.
Creo que “rage bait” ganó este concurso no solo porque se ha vuelto muy común, de manera cuantitativa, sino que expresa la cultura predominante en casi todo el mundo, con las siguientes características: indignación generalizada, polarización, mentiras cada vez más aceptadas, fabricación de la verdad y, en definitiva, negación consciente de la realidad.
Me parece que el espacio social en donde más ha florecido esta práctica es el de la actividad política, marcada por una confrontación sin precedentes, y con una preocupante aceptación de la ciudadanía.
