“Paltering” o el arte de engañar con la verdad

El riesgo que se corre es que en un ambiente preelectoral polarizado, los electores sean parte de la competencia de jugadores políticos que usen el “Paltering”, o el arte de engañar con la verdad.
Por Javier Treviño Cantú
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Clinton y Lewinsky. Foto Archivo DETONA.

Los aspirantes a las candidaturas presidenciales de todos los partidos recorren el país con sus discursos y declaraciones, casi a diario.

Y cuando los veo en la televisión y leo las historias que se publican en las redes sobre estos personajes, me recuerdan un estudio que se publicó en 2017 en el “Journal of Personality and Social Psychology” sobre el “paltering”, o, en otras palabras, el arte de engañar con la verdad.

El artículo “Artful Paltering: The Risks and Rewards of Using Truthful Statements to Mislead Others” fue escrito por Michael I. Norton, de la Escuela de Negocios de Harvard, Todd Rogers, Richard Zeckhauser, ambos de la Escuela Kennedy de Harvard, y Maurice E. Schweitzer de la Escuela de Negocios Wharton.

EL CIUDADANO BLINDADO

En cualquier país democrático, cuando se inician los periodos electorales, los ciudadanos tenemos que blindarnos ante la posibilidad de que los políticos decidan utilizar la técnica del engaño con la verdad.

Cuando decir la verdad es, en realidad, deshonesto, estamos entonces ante todo un reto de la convivencia social y la vida democrática.

Aunque algunos crean que lo malo de la política son las mentiras y las declaraciones falsas de quienes aspiran a cargos de elección popular, hay algo todavía peor. El “paltering” es el uso activo de una declaración veraz para engañar a alguien.

En otras palabras, es engañar con la verdad. Eso no es ético ni confiable.

Todd Rogers, uno de los autores del artículo, encontró que algunas personas piensan que engañar con la verdad es mejor que mentir descaradamente. Pero, también concluyó en su estudio que si la gente descubre al final que se le engañó con la verdad reaccionará peor que si se le hubiera mentido.

Los autores dicen en el artículo que los políticos hacen esto todo el tiempo. Se cree que hacer declaraciones veraces de forma activa, incluso si tienen la intención de engañar es más ético que mentir directamente u omitir información relevante de forma pasiva.

Los autores argumentan que si los políticos piensan que no es tan malo, y luego creen que sus contrapartes no pensarán que es tan malo, estarían cometiendo un grave error.

UN EJEMPLO

Los autores utilizan un ejemplo sencillo, de la vida diaria, para ilustrar lo que es el “paltering”:

Imaginemos que se está llevando a cabo una negociación entre un vendedor y un comprador de un auto usado.

Si el comprador dice: “supongo que el auto está en excelente estado y el motor funciona bien” y el vendedor simplemente no lo corrige, porque el motor sí ha tenido problemas, estamos frente a una mentira por omisión.

Pero si el vendedor le dice: “lo conduje ayer, en temperaturas de 10 grados bajo cero, y funcionó bien”, incluso si sabe que el vehículo ha estado en el taller dos veces en el último mes, eso es “paltering”, engañar con la verdad.

El riesgo que corremos es que, en un ambiente preelectoral polarizado, de repente seamos parte de la competencia de algunos jugadores políticos por engañar a otros con declaraciones veraces.

Eso es muy arriesgado.

Tal vez se harán aseveraciones que son técnicamente ciertas, pero podrían estar deliberadamente sesgadas.

Clasificar si los votantes considerarán que el “paltering” es ético es muy complicado en una elección en la que los estándares habituales exigidos de verdad parecen ignorarse.

Las personas que engañan con la verdad pueden ganar algo de terreno en el corto plazo, pero si se descubren sus astutas técnicas, pueden causarse daño a ellos mismos, en el largo plazo, en sus relaciones con los ciudadanos.

Los investigadores realizaron dos estudios piloto y seis experimentos para investigar las tres tácticas engañosas en diferentes contextos, incluidas las negociaciones cara a cara y en línea.

En un estudio, pidieron a los participantes que imaginaran un escenario en donde, durante los últimos diez años, sus ventas habían crecido constantemente, pero esperaban que las ventas del próximo año se mantendrían estables, o se reducirían.

Javier Treviño Cantú
Javier Treviño es Vice Presidente de Walmart para México y Centroamérica. Fue Director General Ejecutivo del Consejo Coordinador Empresarial, CCE. Además es Fundador y Presidente de la consultoría Javier Treviño y Asociados. Es Licenciado en Relaciones Internacionales por El Colegio de México y Maestro en Políticas Públicas por la Escuela Kennedy de Gobierno de la Universidad de Harvard. En el Gobierno Federal, se desempeñó como Subsecretario de Educación Básica; Subsecretario de Planeación y Evaluación de Políticas Educativas; Oficial Mayor de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público; Subsecretario de Cooperación Internacional de la Secretaría de Relaciones Exteriores; y Ministro de Información y Vocero en la Embajada de México en los Estados Unidos durante las negociaciones del Tratado de Libre Comercio. Javier Treviño fue Asesor del Secretario de Desarrollo Social Luis Donaldo Colosio; Secretario General de Gobierno de Nuevo León y Diputado Federal por Nuevo León. En el sector privado, fue Vicepresidente Senior de Comunicación y Asuntos Corporativos de CEMEX. Fue miembro fundador y Vicepresidente del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales. Es miembro del Consejo de la Fundación de El Colegio de México. Es miembro fundador del Consejo Asesor del Mexico Institute del Woodrow Wilson Center. Es miembro del Consejo del Center for U.S.-Mexican Studies de la Universidad de California, San Diego. Y ha sido miembro de los consejos de la Fundación para las Américas de la OEA y del North American Center de Arizona State University.