Pan frio

Ida y vuelta. El mismo trayecto. Bajo los rayos del sol poético de Alfonso Reyes, el de Monterrey.
El pan ya no se observa nuevo. Incluso transpira bajo el celofán. Eso mismo sucede con nuestros medios de comunicación. A lo largo de las emisiones nos ofrecen a los espectadores la noticia fría, enmohecida.
Repiten hasta el cansancio la toma del hecho de actualidad. La envejecen al carecer de visión creativa. Inoculan al interesado a la exasperación. Incluso los infomerciales resultan mejor expuestos y con mayor rotación de ideas.
Debemos de capacitar a los egresados a cursos de actualización idiomática. La lectura obligatoria de temas diversos. Acercamientos al ensayo, la crónica, la entrevista, la reseña y la opinión.
Para quienes aun consumen telediarios, ese segmento tan despoblado, toleran el chascarrillo sangriento, la consulta sobre sexualidad de un personaje de moral cuestionable o la posibilidad a contraer depresión por lo acelerado de la vida menuda.
