
Digo política, pues ni los mexicanos dejaron de ir a Perú ni los peruanos de venir.
El pleito fue nimio en lo económico, dado que las compras y ventas con ese país significan 0.2% del comercio exterior mexicano.
Betssy era primera ministra del gobierno del presidente Pedro Castillo, que en 2021 derrotó a Keiko Fujimori por una diferencia de 44 mil votos, de los 17.5 millones emitidos. Pese al estrecho margen, buscó imponer un radical programa de izquierda.
El Congreso inconforme perfiló su destitución, algo no extraño en Perú:
- Cinco destituciones y dos renuncias presidenciales en el siglo.
Castillo anunció en diciembre de 2022 que disolvería el Congreso, “reorganizaría” el Poder Judicial e impondría el toque de queda. Un autogolpe de Estado.
Ningún poder lo secundó. Consciente del fracaso, trató de refugiarse en la embajada de México en Lima.
Lo detuvieron antes de llegar y, desde entonces, está en la cárcel.
De convertirse en abanderado común, entraría a la contienda como un rival muy difícil para Morena y el gobernante MC.
Algo similar podría ocurrir con el senador priista Mario Zamora en Sinaloa, con el alcalde panista de Hermosillo, Antonio Astiazarán, en Sonora, y con el alcalde panista de la capital, Marco Bonilla, en Chihuahua. Por citar cuatro entidades.
Pero habría más.
Por eso, en estas semanas veremos cuánto interés tiene la dirigencia nacional del PAN de vencer a Morena.


