
¿Les platico? ¡Arre!
Paredes de letras sin puntuaciones, todo corrido, como hablar sin puntos ni comas y sin saber la diferencia entre los unos y las otras.
Ojajajaja-lá pudiera decirse que "escriben mal pero tienen buenas ideas"; mas ni eso, porque sus dedos adiposos teclean sin tocar base con el hámster, pues sencillamente no hay hámster que pedalee la rueda.
Son imprudentes, metichones, bobalicones y hocicones.
Perdieron lo poco que tenían cuando muy apenas manguereaban sus debilidades ciudadanas invertebradas, y se unieron al gobierno para bautizarse como corifeos -muy feos, por cierto- del gobernador o del alcalde o de otro funcionario menor, que les da pa’ la chuleta cada quincena.
Anidan sus frustraciones y hacen más daño quedándose en la oficina a p3nd3j3ar hasta las 8 de la noche, que si siguieran a las hordas que se van puntualmente a las 3 de la tarde. Además, para promoverse ante sus jefes, difunden en FB que son las 8 y ahí siguen…libando ideas de otros.
Pedalean, no paladean.
Lloraron lastimosamente cuando en una reorganización burocrática perdieron su letrina privada y los mandaron a las del infeliciaje; yo escuché el gimoteo de uno de ellos en cierta mesa política que pasó a mejor vida.
Esos especímenes manchan la garra -sea del color que sea- y enseñan la oreja cada vez que pontifican sobre lo que otros piensan y dicen, en “columnas” que garrapatean sobre medios que les publican sus paredes de letras, usurpando labores periodísticas.



