Pensamientos mágicos (y pendejo [pendejos] dice sabiamente Odin Dupeyron)

Y es que la evidencia.
Los datos y la documentación del diario nivel de salud de la sociedad mexicana y en general de todo el mundo anda por los suelos, está volando muy bajo con riesgo de estrellarse hasta en una guerra generalizada ya evidente y/o en una hondonada depresiva tanto mental y emocional como económica, semejante a la del período 1920-1950, épocas de Hitler, Stalin, Mussolini, Churchill y Roosevelt.
Épocas en las que se dieron hasta con la cubeta, desde la epidemia de influenza (1918) hasta finales de la segunda guerra mundial (1945).
Muertes violentas y por enfermedades infecciosas al por mayor, ahorita ya pasamos de los 8,000 millones y sigue la mata dando sobretodo en China y la India, aquí como que ya se calmó el furor güerqueril, ha de ser porque la fábrica de niños se cerró y se convirtió en parque recreativo por horas y horas.
Volviendo al punto y dejándonos de cosas sicalípticas.
El pensamiento y/o los pensamientos mágicos son el resultado de un tipo de razonamiento en el que se atribuyen relaciones causales, curativas y etiológicas entre eventos diversos sin una evidencia lógica demostrado o demostrable, basándose solamente en la imaginación, la fe.
Creencias culturales, religiosas o tradicionales que influyen a nivel del mundo externo de manera directa y en los que no se puede mostrar reproducibilidad, tal es el caso de los fallecimientos en Hermosillo Sonora México.
Por los sueros vitaminados y la evidencia de que el gasto global por el uso de medicamentos de patente o similares queda cuatro veces por abajo del costo aplicado al uso de productos milagro según lo muestra la gráfica abajo.
Señalada, a ti te lo digo ciudadano universal, entiéndelo tú usuario de productos milagro y/o patito, si realmente deseas mantener un buen grado o nivel de salud, no recurras a remedios.



