Pensiones, creación de derechos y finanzas públicas
Para estas alturas de la historia de México, de los ciclos de auge y crisis que hemos atestiguado, y de haber aquilatado los errores económicos que se cometieron durante el siglo XX; ya deberíamos haber entendido que no existe nada gratis, ni gobierno que genere riqueza como para que de nueva cuenta el oficialismo de ahora, tan o más irresponsable que el del viejo PRI, pretendan hablar de más derechos que significaran mayor gasto y que lo tendrá que pagar la misma sociedad a la que se trata de beneficiar.

De aquel discurso electorero que hablaba 500,000 millones de pesos, que significaba la corrupción cada año, y que al eliminarlos, el remanente iba a bastar y hasta sobrar para fondear toda la oferta de campaña (oferta que consistía en derechos sociales para personas de la tercera edad, jóvenes, madres solteras, etc), el resultado real que ha quedado como residuo es un gasto social que se hará impagable,una infraestructura sin repago de corto plazo y sí generadora de más gasto, así como un enorme incremento de la deuda pública.

Ahora, el Presidente pretende crear nuevos derechos sin el debido sustento económico.
El más pesado será el modificar el sistema de ahorro para el retiro que se reserva mediante aportaciones individuales, así como de participación patronal, para tratar de revivir el anterior para garantizar (nuevo derecho) el 90% del último salario percibido.
Para hacerlo, tendrá que modificar la Constitución y volver a que el gobierno se haga cargo de las actuales cuentas de ahorro para el retiro como reserva actuarial de arranque para el sistema que se propondrá.