¿Hay algo peor que un juez del nuevo poder judicial?

¿Les platico? ¡Arre!
Ayer fue detenido arbitrariamente en el aeropuerto de Monterrey, el director general del periódico Vanguardia.
La noticia corrió como reguero de pólvora en medios formales de comunicación, pero fue distorsionada por activistas de pacotilla como Daniel Hinojosa, de todos, el más descarado.
Lo hizo en los chats que él mismo arma para auto promoverse en busca de que le tiren un hueso político.
Fue tan burdo, que familiares de Armando Castilla Galindo le reclamaron en todos los tonos su proceder, por ostentarse como si fuera juez, en un caso que tiene todos los visos de persecución política que atenta contra la libertad de expresión, de acuerdo a un comunicado oficial de la Sociedad Interamericana de Prensa, la SIP, con sede en Miami, Florida.
El tal Daniel Hinojosa se dice abogado pero no tiene título profesional que ampare su dicho.
Ante el reclamo de un familiar del director del Grupo Vanguardia, le ofreció borrar las acusaciones que posteó en los chats que "administra".
Este audio es testimonio de cómo reculó en dicho caso, tal como lo ha hecho en muchos otros:

No voy a ahondar en lo que hay detrás de la alevosa detención de Armando, porque la noticia circula en medios de todo el País e incluso en el extranjero.
Se trata de un acto que -según especialistas en Derecho- está tipificado como mercantil y que supuestos influyentes con nexos en el nuevo poder judicial, quieren convertir en penal.
Están "charoleando", tal cual lo hacen tipos como Daniel Hinojosa, de acuerdo a su historial en retenes antialcohólicos, oficialías de partes del Congreso local en NL y sus frustrados intentos por entrar a algún partido político como candidato de lo que caiga.
Hay otros igual o peores que éste: Luis Gerardo Treviño, José Múzquiz, Beto Frías, Arturo Soto, que usan los chats y redes para auto promoverse y al hacerlo, se valen de todo para buscar hueso u otras menudencias que caen como sobras de las mesas donde comen los políticos.
